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viernes, 17 de abril de 2020

Desde la mirada de una niña


Abrir la primera página de un libro y encontrarme con el recuerdo entrañable de Leopoldo Brizuela, lector de literatura, es un pequeño placer como lectora: “Llegué a Mavis Gallant gracias a Leopoldo Brizuela” dice Inés Garland en el prólogo del delicioso descubrimiento de Los cuentos de Linnet Muir de la escritora canadiense Mavis Gallant editados por Eterna Cadencia (2019) y seleccionados y traducidos por Garland.


Nunca había escuchado hablar de esta autora canadiense, a pesar de ser una ferviente lectora de escritoras mujeres y fiel seguidora, desde hace muchos años, de Alice Munro y Margaret Atwood, tal vez las escritoras más conocidas de este país.

Estos cuentos nos acercan una serie autobiográfica  donde la escritora ficcionaliza episodios de su infancia y juventud en Montreal durante la primera mitad del siglo XX desde la mirada de una niña y, luego, una joven, que descubre la desigualdad femenina en ese contexto sociohistórico y las dificultades de las mujeres para acceder al trabajo, la educación y la libertad.
Si bien no se trata de un libro para niñxs, es muy interesante cómo la autora relata las distintas historias que presenta desde la mirada sensible de una niña que va develando las capas sociales que ocultan situaciones de violencia hacia las mujeres, de desigualdad sexo-genérica, de subalternidad y opresión de las mujeres en la sociedad de la época.

“Ninguna infancia es inmune a la perturbación. Hay un temblor bajo los pies cuando un adulto en el que confiamos dice una cosa y hace otra. La reacción universal de un niño es decir ‘no es justo’. La pobre respuesta de ‘la vida no es justa’ no hace nada para restaurar el orden.”

“Voces perdidas en la nieve” narra desde la mirada de una niña cómo era la educación de las infancias en la época de entreguerras y, especialmente, la educación de las niñas. ¿Qué podían o no hacer las mujeres? ¿Qué saberes y experiencias tenían que tener antes de llegar a la vida adulta?
“El doctor” presenta al personaje de un médico desde la mirada de una niña que ausculta su comportamiento, su manera de vincularse con lxs pacientes y, especialmente, el vínculo que estable con ella. Dice la narradora: “Las mujeres son pacientes supuestamente peligrosas para los jóvenes doctores; las niñas perdidamente enamoradas deben ser peores.”

Y, para mí, el mejor cuento del libro: “En la juventud está el placer” en el que se narra la búsqueda de independencia económica de una joven luego de quedar desamparada. ¿Qué experiencias y obstáculos atraviesa en la sociedad patriarcal de la época? ¿Qué implica descubrir la posibilidad de sentir y experimentar sensaciones nuevas? ¿Qué desafíos le presenta la sociedad de la época?

En los otros relatos que conforman el volumen aparece la práctica de la escritura como espacio propio para las mujeres de la época como así también la reproducción de los estereotipos de género y las dificultades de vivir a contrapelo de lo instituido.

Los cuentos de Linnet Muir de Mavis Gallant son de una potente actualidad y muestran la mirada atenta de la escritora para contarnos historias que nos hablan de lo que nos pasa, de los deseos, las frustraciones, los roles impuestos y los proyectos de un futuro más igualitario.



lunes, 30 de diciembre de 2019

Leí, releí, escribí


Leí, escribí, releí y trabajé mucho este año por lo que tuve poco tiempo para compartir y publicar acá. Algunxs de ustedes, queridxs lectorxs, me hicieron llegar mensajes por las redes sociales y por otras vías pidiéndome que mantuviera este espacio de diálogo virtual. Les agradezco el interés.
Para cerrar el año por acá, en este último post del año les comparto algunas lecturas y escrituras que me acompañaron.


Un libro que leí, releí y sobre el que escribí fue Pluma de ganso (2012) de Nilma Lacerda editado por Babel. Es una novela conmovedora acerca de la dificultad de las mujeres para acceder a la cultura letrada y el deseo de una niña, Aurora, por subvertir ese mandato patriarcal. Les comparto el link del artículo que publiqué en la revista Traslaciones 

Otra lectura que descubrí gracias a la recomendación de una colega fue Lost in traslation (2016) de Ella Frances Sanders editado por Libros del Zorro Rojo. Este texto se presenta como una enciclopedia de palabras intraducibles de distintas partes del mundo que definen sentimientos, sensaciones, experiencias que se viven y dicen de manera única en cada cultura.


Volví a releer este texto cuando Ana Carou, docente e investigadora, en el libro Entrelenguas (2019) que escribió con Santiago Abel y forma parte de la colección "Artesanías didácticas para la ESI" que dirijo en la editorial GEU, eligió este texto para problematizar el concepto de lengua y la aparición de lenguajes disruptivos en las esferas sociales.



Y volví a leer y releer las Caperucitas -más allá de la campaña anti-Caperucitas- para trabajar en los espacios de formación docente a partir de abordar las apropiaciones que un grupo de profesorxs en formación en textos ficcionales, como otras versiones de Caperucita, para el libro Escrito en los cuerpos (GEU, 2019):



"¿Por qué estas Caperucitas eran víctimas de la violencia patriarcal? ¿Qué sentidos y experiencias se tramaban en la escritura de ficción de una nueva versión de Caperucita?
¿Acaso esta "coincidencia" en los textos se debió a que solo hacía unas semanas nos habíamos despertado con la horrenda noticia del femicidio de Micaela García? ¿O todavía estaban presentes, en nuestros cuerpos de mujeres, las resonancias dolorosas de la desaparición y femicidio de Araceli Fulles?
¿Qué lobos andan sueltos en la ciudad?
¿Qué miedos se construyen en estas versiones contemporáneas de Caperucita Roja?"


Por último, poesía, siempre poesía. 48 palabras de Pilar Gutiérrez con ilustraciones de Alefes Silva (2018, Tragaluz). ¿Cómo nombrar el vínculo siempre sinuoso con la madre? ¿Cómo poner en palabras el amor y el odio? ¿Cómo hablar de los maternajes y sus efectos?


¿Qué leyeron este año? ¿Qué escribieron? Feliz 2020, por más lecturas y escrituras ahora que volvemos a tener Plan Nacional de Lectura. Una alegría para terminar el año.
Nos leemos...

miércoles, 15 de junio de 2016

Seis historias contadas por una araña

Este mes el blog cumple seis años y para festejarlo, primero quise renovar la presentación del blog -espero que les guste- con una ilustración de Jimmy Liao para la portada y, además, durante estos días iré compartiendo distintos textos que vengo leyendo y que me resultan interesantes.

Para empezar con este recorrido, elegí un libro de Didi Grau: A la sombra de una pirámide. Una tarde llegué a casa y ahí estaba, apoyado en la puerta de mi departamento, envuelto en un plástico transparente. Lo leí en pocos días y, justo, para ese tiempo también estaba leyendo la biografía de Chéjov de Némirovsky. Es raro cómo se van combinando las lecturas, las ideas. Una lectura me llevó a otra, una historia me hizo establece relaciones con las otras.



Irene Némirovsky en su Vida de Chéjov (Losada, 2016) narra cómo cuando el escritor ruso era pequeño, a pesar de la miseria y las necesidades, no faltaban los relatos orales que contaba su madre –acerca de la travesía que había hecho de niña con su madre en busca de la tumba paterna- o las historias que narraba la nana “leyendas en las que se mezclaban aquí y allá recuerdos de la guerra de Crimea, del tiempo de los siervos, con historias de bandidos y de brujas”. Historias que fueron acumulándose en la memoria del autor y que reaparecieron en algunos de sus textos.
Esa escena primigenia de una persona narrando a otras podríamos recuperarla como la postal que construye la memoria colectiva, narrar a otros/as historias del pasado, reales o inventadas, para mantener viva la historia y, en el diálogo con otros/as, construir también historia, lazo, unión.



A la sombra de una pirámide (Libros del Náufrago, 2013) de Didi Grau recupera esa escena primigenia, de pertenencia a la tribu, en este caso de una abuela araña a su nieta, para hilvanar seis historias que tienen como telón de fondo el antiguo Egipto y los escenarios maravillosos de las pirámides, los faraones y las reinas de antaño. Cada relato se inicia con la escena de la abuela araña contándole una historia a su nieta Bichita, a partir de un suceso o un evento cotidiano que requiere de un relato para dar una enseñanza, una explicación o simplemente por el deseo de narrar a otros historias de otros tiempos. Así en cada relato vamos descubriendo escenarios y personajes maravillosos donde aparecen guiños a lxs lectorxs –“Momias eran las de antes. No como esas momias de morondanga de las películas”-, el humor a partir del uso de la rima – “Porque sabrás, Bichita, que la reina, que era muy culta, solo hablaba con palabras que rimaran. (…) por ejemplo: -Muy bien, mis criadas, han puesto mucho empeño. Ahora me voy a dormir porque no doy más del sueño” – o del relato de situaciones disparatadas fruto del equívoco. Asimismo, se recuperan historias y parábolas tradicionales reversionadas donde, nuevamente, aparece el humor o el disparate con un fin didáctico.

A la sombra de una pirámide de Didi Grau es un libro donde se rescata la tradición oral, el juego con el lenguaje, el relato como memoria colectiva y vínculo intersubjetivo, y el humor. Seis historias para reír en un mundo maravilloso donde las gatas y los elefantes no son lo que parecen, o parecen lo que no son.    

¿Qué otras historias conocen donde la narración oral está presente o estructura el relato? 


miércoles, 23 de diciembre de 2015

Celebrar

Y llegó fin de año y las fiestas volando. ¿Qué mejor en estos días celebrar con literatura?

Elijo para esta ocasión tres libros para despedir el año:


La estrella de madera de Marcel Schwob  con ilustraciones de Alfredo Prior (Planta editora, 2009). Pequeña joya literaria de este escritor y traductor y las exquisitas ilustraciones de Prior, artista plástico argentino destacado. Bellísimo libro con final cruento donde un niño descubre las estrellas a partir de un claro en el bosque. Delicada descripción poética de los paisajes y espacios que recorre Alan, el niño del relato.



Ver llover de Germán Machado y Fernando de la Iglesia (Calibroscopio, 2010), hermoso libro de poesía donde la lluvia deviene palabra poética, juego del lenguaje, imagen viva. Dibujo, collage y un estilo Basquiat para pintar la lluvia y la percepción en torno a ella.

Foto extraída del blog de la autora: www.ximenagarcia.blogspot.com.ar

Para cuidarte mejor de Ximena García (Uranito, 2014). ¿Cómo contar otra versión de Caperucita Roja? Una madre sobreprotectora y una niña con ganas de jugar, de un poco de espontaneidad. Rojo y negro como dupla de color predominante, ilustraciones de inspiración naif, juegos tipográficos.



Felicidades para todxs y buen comienzo del 2016. Nos seguimos leyendo el año próximo. 

lunes, 2 de febrero de 2015

Cuentos que vienen del frío


Desde hace un tiempo los países nórdicos vienen siendo noticia en relación con la literatura, especialmente las novelas policiales que dan cuenta de un universo oscuro en el marco del primer mundo más publicitado por su seguridad y bienestar social. Pero no solo de literatura policial vive el mundo nórdico. En el campo de la literatura para niñxs, grandes autorxs desarrollan su arte literario, entre ellxs la notable Astrid Lindgren, Jostein  Gaarder famoso por la novela El mundo de Sofía, y el reconocido Henning Mankell también ha incursionado en la LIJ.

Una de mis lecturas de vacaciones, que me prestó Soledad Pérez (Azul) -amiga y colaboradora en la organización de las Jornadas de Poéticas de la Literatura argentina para niñ@s e investigadora en la UNLP en el campo de las literaturas comparadas- fue una antología de relatos de Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia. Se trata de Historias desde el hielo (RBA, 2003).

Leer Historias desde el hielo es adentrarse en un universo literario de temas y poéticas diversas, como el trabajo con la metaliteratura y en relación con esto la tematización del acto de leer, escribir y narrar; como así también la presencia de la fábula y el cuento de advertencia y, por otro lado, textos con temáticas existenciales o sociales como la pobreza, la soledad, la muerte.

Los textos que más me gustaron son: 
“El cuento” de Kim Fupz Ákeson (Dinamarca) en el que el texto se construye como un juego de cajas chinas sobre el acto de leer y la ficción – que nos recuerda a “El hombre sin cabeza” de Ricardo Mariño.
“Siete en tierra, siete en la mar” de Idunn Steinsdóttir (Islandia) donde el mar es un abismo entre padre e hija y, a la vez es un medio de comunicación a partir del efecto que la ficción tiene sobre la protagonista del relato –cómo cambia su percepción del mar a partir de la lectura de una historia mitológica sobre una mujer foca.
Otro texto que también trabaja sobre el poder de la ficción y su función transformadora en la vida cotidiana es “Oro de serpientes” de Adalsteinn Ásberg Sigurdsson (Islandia) en el que Hulda una niña preocupada por la situación económica de su familia decide emprender una búsqueda de un moneda de oro a partir del recuerdo de una leyenda antigua sobre una serpiente que estaba sobre oro y a medida que ella crecía, el oro también.
“La profundidad” de Elin Brodin (Suecia) toma como tema la muerte y los miedos más profundos de una niña que no sabe nadar y que debe decidir en una situación extrema si tirarse al agua o no para salvar a un amigo.  

Los relatos de Historias desde el hielo nos invitan a conocer una literatura que llega poco a nuestras librerías, autorxs que son de difícil acceso en nuestro país y un mundo literario que tiene mucho para brindar a lxs lectorxs de estas tierras.
¡Gracias Azul por el préstamo, fue un placer leer este libro!


jueves, 11 de diciembre de 2014

Cuando el corazón es grande…


Desde hace unos años, la literatura para niñxs argentina comenzó a incluir entre las historias que contaba la realidad de lxs niñxs con hambre. Así nos encontramos con textos como “Un soberano en harapos” o “Caramelos y ojos grises” de Liliana Bodoc, el bello y sensible Hugo tiene hambre de Silvia Schujer, entre otros textos que tematizan la condición de muchxs niños y niñas de América Latina. Las cortinas rojas de Margarita Mainé (Norma, 2014) también se inscribe dentro de esta temática pero con una vuelta de tuerca interesante.

El relato se inicia con la noticia de una familia que se debe mudar a otro barrio por problemas económicos. El cambio a un nuevo barrio y a un departamento más pequeño genera en las hijas de Félix y Ema cierta preocupación y desagrado. Ema, la madre, decide comprar unas cortinas rojas para cubrir las ventanas y no ver el barrio donde hay niños descalzos y “casas desprolijas que parecían de cartón, con chapas en los techos”. Pero todo cambia cuando sus recetas y sus guisos atraen a niños y niñas de todo el barrio y las cortinas rojas devienen mantel que cobija a aquellxs que tienen hambre y ganas de compartir con otrxs.  Paula y Anita, las hijas, ya no se ocultan en la casa, juegan en la vereda.

Las cortinas rojas es un relato esperanzador donde la temática del hambre y la pobreza se enlaza con lo colectivo y la construcción de lazos sociales y, por sobre todo, con la poesía del relato. Las ilustraciones de Mariela Califano se construyen en un contrapunto de la paleta donde el rojo de las cortinas va ganando, poco a poco, la superficie dibujada y va cubriendo el espacio para dar cuenta de un corazón grande y generoso.

¿Qué otros textos conocen donde se aborde el tema de la pobreza?

Besos, 









martes, 9 de diciembre de 2014

Un pueblo patas para arriba


¿Qué pasaría si en un pueblo muy ordenado y perfecto cae un hechizo que pone patas para arriba todo y transforma la perfección en un gran lío? De eso se trata Loco por vos de Gabriela Keselman (Norma, 2014), reedición de la novela titulada Loco por ti editada por primera vez en 1999 en Espasa Calpe.

Normalucho, el alcalde de Frentealmar, es el funcionario perfecto, cumple con todas sus tareas y hace que todos cumplan y que todo funcione perfecto en el pueblo hasta que algo sucede y cambia sus planes.
La nouvelle se inicia con el flechazo de la bruja Maldeamor al ver a Normalucho desde el cielo y esa situación la hizo perder la cabeza y aterrizar de un golpe al lado de Normalucho que no entendía nada. Este encuentro inesperado le sirve al narrador para reflexionar sobre cómo las personas se conocen y se enamoran, fruto del azar o la casualidad. Pero en el caso del alcalde de Frentealmar eso no es posible, su solemnidad no le permite salir de su seriedad y atildamiento y ve a la bruja Maldeamor como una enemiga que quiere echar por tierra el trabajo de toda su vida. 
El primer cambio que ve Normalucho es cuando descubre que su jardín ya no es un primor sino que todo ha sido transformado: las flores “habían crecido desmesuradamente hasta  formar una selva impenetrable” y donde había hortensias ahora se encontraban cactus  y debajo de un árbol de moras se encontraba Maldeamor. Luego, viendo que a Normalucho no le había gustado el regalo, decidió volver a poner las cosas en orden en el jardín.  A partir de allí, Maldeamor va a hacer todo lo posible para que Normalucho se enamore de ella y, para ello, va a dar vueltas el pueblo y sus costumbres fruto de su hechizo. A medida que leemos la nouvelle vamos entrando en una historia desmesurada e hiperbólica donde el fruto del amor de Maldeamor o el hechizo para conquistar a Normalucho o Nórmal, como ella le dice, hace que un pueblo ordenado y donde todo funciona se transforma para dar lugar a las situaciones más disparatadas: el empleado del correo que se enamora de sí mismo, una agente de tránsito  genera un gran caos de tránsito cuando se enamora de un perchero, o la cajera del banco que se enamora de los billetes y las monedas y produce un gran lío entre los clientes y así situaciones disparatadas que ponen el mundo al revés en Frentealmar.

El relato se construye poniendo en juego los recursos humorísticos como la hipérbole, el mundo al revés, la bola de nieve, el uso de los nombres connotativos y disparatados. Además, cada vez que Normalucho lee en el diario una noticia del caos que ha tomado al pueblo,  lxs lectorxs leemos la página del diario que se inserta en el relato. También, a medida que Maldeamor le envía cartas o poemas para enamorar al alcalde, los textos ingresan en el relato construyendo, de esta manera, un entramado de géneros discursivos que le dan verosimilitud al relato.

Loco por vos es una novela humorística que se burla de la solemnidad, de los personajes perfeccionistas y del modo en que las personas se enamoran que las lleva a perder la cabeza y volverse un poco locos. Los dibujos de Mey son los compañeros perfectos del texto de Keselman.
Loco por vos es una buena ocasión para empezar a conocer al prolífica producción literaria de Gabriela Keselman y sobre todo, disfrutar a las carcajadas de la literatura.

Para conocer un poco más de esta autora pueden visitar su página web www.gabrielakeselman.com



miércoles, 26 de noviembre de 2014

Cortázar en la literatura para niñxs: última entrega

Última entrega de los trabajos presentados en el  panel “Julio Cortázar y la literatura argentina para niñxs: diálogos, préstamos y reinvenciones” en las Jornadas de enseñanza de la literatura 2014 "La vuelta a Cortázar en 80 voces" que se realizaron en el IES 1 el 6 y 7 de noviembre. 


Los otros cielos 
Mariana Cusani (IES N° 1)  
Este diálogo que propongo entre algunos rasgos de la poética de Julio Cortázar y de Graciela Cabal quisiera inaugurarlo con unas palabras de Michel de Certeau: “…los lectores son viajeros, circulan sobre las tierras del prójimo, nómadas que cazan furtivamente a través de los campos que no han escrito, que roban los bienes de Egipto para disfrutarlos” y comenzar la charla con esta frase tiene que ver con que lo que conecta a los dos autores a través del tiempo y de los temas es el hecho de que aquí, en mí, hay una lectora, un universo desde donde -como quería Cortázar- la literatura se vuelve “puente vivo de hombre a hombre” (o de hombre a mujer y viceversa, o de mujer a mujer). Sus obras son disímiles,  no pertenecen a una misma corriente literaria, ni a una misma época, pero aunque hay muchos elementos que no se corresponden directamente entre la obra de los dos, también abundan muchísimos otros que sí nos permiten conectar y revalidar esos tejidos que como lectores podemos crear.
Ambos autores han producido un enorme corpus de textos literarios, de crítica,  ensayos, novelas, cuentos. No me voy a detener a enumerar la producción del archiconocido Cortázar, pero sí, quisiera presentar brevemente a Graciela Cabal, para que quienes no han tenido la alegría de leerla sepan que es una autora polifacética, prolífica y muy divertida, que no solo escribió cuentos y novelas, sino también artículos sobre divulgación científica, historia y derecho ciudadano; también realizó guiones televisivos, artículos sobre educación y literatura infantil argentina; sus textos proponen “un salto al vacío”, una ruptura con las viejas convenciones respecto de la literatura para niños y jóvenes. Y en esto encontramos conexión con la obra de Cortázar, que también propuso una ruptura con las formas convencionales de la literatura; los texto de él también proyectan un salto al vacío para el lector.
Nos ocuparemos de vincular dos textos de Cabal, el cuento “La señora Planchita” (1988) y la nouvelle Toby (1997) con algunos temas presentes en la poética cortazariana.



Toby, el protagonista de la novela, es un niño que va descubriendo el mundo que lo rodea con su particular mirada de la realidad. En el relato tiene especial importancia la presencia de un pisapapeles de cristal que le regaló su abuelo, este objeto va variando según los estados anímicos que lo atraviesan a Toby. Sobre todo cuando la realidad aparece saturada, el pisapapeles funciona como un objeto de pasaje que le permite al protagonista tanto acceder a otras realidades, como procesar elementos de su situación familiar y emocional. Toby tiene la dificultad de poner en palabras las cosas que quiere decir, lo que lo atraviesa, lo que siente; pero encuentra en esa esfera de cristal imágenes que dan cuenta de su mundo, que le permiten la proyección de otros universos y en donde el lenguaje deja de ser un obstáculo. Cortázar en Rayuela aborda largamente el problema de las palabras y muchos personajes de la novela manifiestan que muchas veces el lenguaje se vuelve un obstáculo entre el hombre y su ser más profundo. Toby utiliza el pisapapeles como forma de proyectar su realidad más honda, a la que no puede acceder por la imposibilidad que se le plantea con las palabras.
En un artículo titulado “Cortázar, el juego del desafío”, la autora Luisa Valenzuela nos cuenta: "(…) que de chico le fascinaban los cristales, materia sólida a través de la cual se transparenta y a veces se desdobla y multiplica la realidad. Y también las palabras. Contó que solía dibujarlas en el aire, con el dedo, para verles la verdadera forma. Su escritura supo respetar estas fascinaciones tempranas y nos legó una forma de espiar lo que está del otro lado de esto que por hábito llamamos realidad”. Podemos rastrear entre estos datos y Toby ciertos rasgos similares: la aparición del objeto de cristal que manipula el protagonista en diferentes oportunidades, que le permite desdoblar su realidad y hacerla transparente; y también la cuestión de las palabras y el lenguaje.
Por otra parte, en el cuento “La señora planchita”, Aurora, la protagonista, es una ama de casa saturada por los trabajos que le demanda lo doméstico y el cumplimiento de esas labores la lleva a convertirse por momentos en una autómata que cuando necesita una vía de escape se pone a mirar televisión y a planchar, y si no tiene nada que planchar vuelve a alisar lo planchado. Sucede que su televisor no funciona bien y lo que ve en la televisión es casi lo que vería por la hendija de una cerradura. Pero aun así cuando la realidad la aplasta, encuentra en ese espacio/tiempo de planchado ese otro cielo al que se escapa en donde ella se vuelve otra mujer, una protagonista de novela, alguien que circula por otros espacios. En este caso, ese televisor que funciona mal es el elemento de pasaje que le permite escaparse de su realidad, que le permite mirarse en otro espejo que le devuelve otro rostro, otra vida, otro cuerpo.
Otro de los temas que aparecen en la obra de Cortázar es tema de “la búsqueda” y  “la señora planchita” busca en ese gesto de planchar la posibilidad de otra vida, de romper con el orden que tienen sus días. Los dos protagonistas de las obras que ponemos a dialogar con Cortázar buscan, como también lo hacen los personajes de Rayuela, salir de la casilla habitual para buscar más allá, más lejos, detrás o al otro lado. El orden cotidiano no les permite encontrar su verdadero ser, la forma de expresar sus propias búsquedas, sus sentimientos, por eso encuentra uno en el pisapapeles y otro en el televisor, la prenda de rescate que les permite salirse del tablero, de las casillas en las que habitualmente quedan atrapados. Estos objetos que no llegan a configurarse como elementos fantásticos en la obra de Cabal del modo que los trabajó Cortázar en sus cuentos, funcionan igualmente como formas que permiten la ampliación de la realidad.
Cortázar ha demostrado considerablemente su genio para trabajar con estos elementos, en su obra cuentística  genera un clima “neofantástico”, en el que se alude a una trama realista, en la que mediante la introducción de un elemento fantástico, se abre la puerta hacia la sospecha de otra realidad más misteriosa, inasible e inquietante, que atraviesa el mundo cotidiano. Encontramos que en uno y otro autor la incorporación de estos elementos pueden tener en común la intención de romper con idea de que la realidad es una sola y que coexisten distintos mundos en ella sin excluirla; que en situaciones de crisis, cuando los personajes parecen no encontrar un horizonte mejor, esos elementos les permiten operar cambios sobre sí mismos y sobre el entorno que los rodea. También encontrar otros cielos jugando una rayuela personal.

Bibliografía 
Cabal, Graciela (2009), “La señora planchita”, en La señora planchita y un cuento de hadas pero no tanto, Buenos Aires, Sudamericana.
------------------- (2010), Toby, Buenos Aires, Grupo Editorial Norma.
Cortázar, Julio (2000), Rayuela, Madrid, Ediciones Cátedra.
Goloboff, Mario (1998), Julio Cortázar, la biografía, Buenos Aires, Seix Barral.
Jarkowski, Anibal (2005), “Estudio de casa tomada y otros cuentos”, en Casa tomada y otros cuentos, Buenos Aires, Alfaguara.
Sardi, V. y Blake, C. (2011) Poéticas para la infancia, Buenos Aires, Editorial La Bohemia.
Valenzuela, Luisa (2005), "Cortázar, el juego del desafío” en Casa tomada y otros cuentos, Buenos Aires, Alfaguara








miércoles, 15 de octubre de 2014

Lo juro por mis monstruos


Hace un tiempo la editorial SM me envió algunos textos de su catálogo editorial y, como me pasa habitualmente para la segunda parte del año, entre los preparativos de las jornadas de Poéticas y las actividades académicas, esos libros seguían esperándome en un estante de mi biblioteca.
Este fin de semana, aprovechando el tiempo libre, me embarqué en la lectura de uno de esos textos: Lo que sé de mis monstruos (SM, 2012) de la escritora argentina Liza Porcelli Piussi. 

Ya el título me invitaba a conocer o imaginar cómo serían estos monstruos y, a la vez, me sugería que no se trataba de cualquier monstruo sino de los monstruos de la narradora de este libro.  Si bien ya hemos reseñado acá algunos textos sobre monstruos, este libro me  deparó una nueva perspectiva para dar cuenta del universo monstruoso: cómo son, qué hacen, qué les gusta, qué no les gusta, y algunas historias que tienen como protagonistas a monstruos singulares.

Así, a medida que vamos avanzando en la lectura, nos encontramos con un texto que construye, por un lado,  una enciclopedia monstruosa, un tratado sobre los monstruos y, por otro lado, se define la monstruosidad con elementos humorísticos que están dados por el tipo de descripción de estos personajes, por el uso del lenguaje, por el uso literal de las metáforas, entre otros recursos puestos en juego como así también por algunas historias que se presentan como terroríficas y luego no lo son tanto. Asimismo, en este libro nos encontramos con capítulos curiosos como “Graffitis” o “Los derechos de los monstruos”.  Los títulos de cada capítulo invitan a la lectura como, por ejemplo, “Niños al vapor”, “Pisadas marcadas en el talco” o “Festival de moco tendido”.

Lo que sé de mis monstruos es una nouvelle que propone un recorrido por el mundo de los monstruos con humor y picardía.

¿Qué otras historias/textos conocen con monstruos como protagonistas? 


lunes, 15 de septiembre de 2014

Versos por aquí y por allá: otra forma de mirar


Para seguir conociendo la obra de Cecilia Pisos hoy vamos a adentrarnos en su universo poético. En este caso voy a presentarles El pájaro suerte y otros poemas (Pequeño Editor, 2011) con ilustraciones de Silvia Lenardón y En la soguita de un verso (Del Naranjo, 2013) con ilustraciones de Laura Michell. Dos ejemplos de una poética donde la palabra se redimensiona, cobra espesor y construye mundos donde la fantasía está siempre ahí, al acecho, para dar el zarpazo en el momento menos pensado.


El pájaro suerte y otros poemas se construye como una enciclopedia fantástica de pájaros extraños, con habilidades específicas en relación con su nombre. Es decir, cada pájaro que vamos conociendo a medida que leemos este libro se define a partir de la resemantización de su nombre en clave poética. Así el “pájaro viento” vuela y es difícil verlo, el “pájaro te lo dije” tiene la habilidad de repetir las cosas, el “pájaro oreja” escucha, el “pájaro lengua” se burla de todos. Cada pájaro construye su identidad en su hacer recuperando ciertos rasgos propios de su nombre y, a  su vez, transformándolos en algo poético a partir del uso de la metáfora y la creación de un pájaro imaginario.  Las ilustraciones de Lenardón con aires surrealistas y de cómic suman interpretaciones posibles al texto y configuran un universo de pájaros de fantasía con una gran síntesis estética y con una paleta de colores acotada pero de enorme potencia.  

En la soguita de un verso nos lleva al universo de la poesía en tanto materialidad ya que el verso deviene soga donde se puede colgar o descolgar personajes, situaciones, palabras. A lo largo de los distintos poemas que están en este libro no solo descubrimos como la poesía está hecha de lenguaje sino también cómo cada poema nos arrastra a un universo de fantasía que proviene de la ficción del cuento tradicional o de hadas. Así nos encontramos con Rapunzel que ata su destino a la soga del verso, el Lobo hace trampa con la soga de un verso para asustar a Caperucita, o con Pulgarcito que intenta llegar al verso o mejor dicho a la soguita del verso sin suerte. Algunos poemas están estructurados como coplas, otros son caligramas, otros recuperan formas del folclore infantil como la preguntita. Las ilustraciones de Laura Michell dialogan y se entraman con el texto poético construyendo un libro álbum donde discurso visual y verbal arman un universo ficcional en cada doble página que vamos recorriendo.

La poesía de Cecilia Pisos, en estos dos textos, nos pone frente a una experiencia poética en el sentido de leer un texto con palabras sencillas, de la vida cotidiana, de extensión breve donde lo que se busca es construir un universo donde se mire de otra manera, estableciendo conexiones inesperadas y poniendo el foco en la potencia transformadora del lenguaje poético.

Dos libros que vale la pena leer, recorrer y volver a leer.
Hasta la próxima entrega! 



miércoles, 20 de agosto de 2014

Una niña guerrera

El 8 de octubre de 2013, Luana, una niña trans, recibía de manos del jefe de gabinete del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, su DNI que respetaba su identidad autopercibida, gracias a la lucha descarnada de Gabriela Mansilla, su madre, con el apoyo de la CHA (Comunidad Homosexual Argentina, especialmente de Valeria Pavan, responsable del Área de Salud de esa institución. De esta manera, por primera vez en la historia de nuestro país y en el mundo, una niña asumía su derecho –amparada en la Ley de Identidad de Género (N° 26.743)- de acceder al DNI y de esta manera ejercer su identidad de manera plena.


Yo nena, yo princesa. Luana, la niña que eligió su propio nombre (UNGS, 2014) de Gabriela Mansilla relata, en primera persona en el registro de un diario íntimo que escribe Gabriela a su hija, el deseo de Luana de ser quien se siente que es, más allá de su sexo biológico, y la lucha de su madre por acompañarla en este tránsito de varón a nena, de Manuel a Luana, de un niño triste a una niña feliz.

Este libro es un testimonio insoslayable que da cuenta, de manera contundente y emotiva, acerca de los diversos modos, sentires, expresiones de la identidad en la infancia frente a la violencia ejercida desde el Estado y  la sociedad frente a lo diferente o lo que no es inteligible para la norma o el binarismo varón/mujer. 

Asimismo, Yo nena, yo princesa da cuenta del modo en que una niña trans pelea por su identidad, por su deseo, contra una sociedad que reproduce los mandatos culturales donde la diferencia se paga con violencia y exclusión. Este libro nos habla, también, desde la experiencia subjetiva de Luana y su madre, de cómo la infancia puede ser un territorio hostil para quien no entra dentro del reglamento del género.  

Yo nena, yo princesa es también un relato apasionante, y no por ello menos doloroso, de la búsqueda de Luana por expresar su identidad, sus gustos, sus deseos, sus afectos. Es el relato de los primeros seis años de vida de Luana, una niña que apenas pudo hablar, expresó su convicción de sentirse y definirse como niña y eligió su nombre.
No dejen de leerlo. Vale la pena 



viernes, 4 de julio de 2014

Ficción con pez rojo



Otra vez la valija viajera de Natalia trajo una sorpresa exquisita: El pez rojo de Taeeun Yoo (Kalandraka, 2011). 
Leer este libro álbum es, ya desde la portada,  ingresar a un universo oriental donde las reminiscencias al universo de la ficción se disparan a partir del marco rojo que inscribe la imagen de un libro y un pez rojo, en una extraña relación que despierta curiosidad. Abrimos el libro y en las guardas nos encontramos con una imagen en sepia, con matices antiguos,  de los estantes de una biblioteca donde conviven los libros con adornos como un jarrón,  una lechuza o un viejo reloj.
Avanzamos con la lectura y nos zambullimos en un relato de un abuelo bibliotecario y un niño que va de visita a la biblioteca del bosque con su pececito rojo. Sorprendido por ese mundo extraño de libros y más libros el niño recorre cada estante y, luego de un rato, abrumado por los libros y la lectura se queda dormido. Cuando se despierta elige un libro para leérselo al pececito rojo pero descubre que ya no está a su lado. Lo busca por la biblioteca hasta que lo ve cerca de un libro pero cuando se acerca ya no está, otra vez. Es allí donde la ficción nos depara una sorpresa y entramos en otro nivel de ficción donde la literatura invade todo y el niño se zambulle de lleno en la literatura, en los mundos posibles -dobles páginas donde el sepia permanece y el pez es lo único de color. 
Un relato donde los libros llevan al personaje hacia lugares impensados, viajar sin moverse del lugar. una biblioteca como forma de conocer otros mundos posibles, la literatura como pasaporte a la aventura y un pez rojo como compañero de viaje. 
Un libro de factura bella, un objeto para atesorar y disfrutar una y otra vez. Un libro sobre libros, con libros y de libros. 
¿Qué otros libros conocen donde la literatura es un personaje más? 
Besos, 
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jueves, 20 de marzo de 2014

Un diálogo filosófico: El pato y la muerte

¿Es posible contar una historia para niñxs donde una de las protagonistas sea la muerte? 
Según Ana María Machado –tal como lo afirma en la entrevista que Karina Micheletto le hizo el domingo 9 de marzo en Página/12    http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/11-31540-2014-03-09.html

“(…)  se puede contar casi todo a los niños, depende más del lenguaje, del tratamiento, que de un tema vedado. Hasta del suicidio, como lo ha hecho Astrid Lindgren. Personalmente creo que las historias para niños siempre deben tener algo de esperanza, ésa es mi visión. Pero, después, podemos hablar de todo, porque la vida consiste en todo. En la vida tenemos que contar a los niños situaciones dolorosas, muertes, separaciones, cosas que no nos gustan”.


De la misma idea es, evidentemente, Wolf Erlbruch, autor del bellísimo libro El pato y la muerte (Bárbara Fiore editora, 2007). Este libro presenta un diálogo filosófico entre un pato y la muerte a partir de que el pato descubre que alguien lo sigue de cerca y silenciosamente. Luego del susto inicial ante esa presencia, nace una relación de amistad entre los dos personajes. A partir del encuentro y conversación entre el pato y la muerte y el vínculo que establecen en la cotidianeidad de la vida cerca del estanque, Erlbruch presenta las inquietudes habituales de los mortales sobre el sentido de la vida, la omnipresencia de la muerte, las enfermedades, los miedos ante esa presencia ominosa, el interrogante acerca del destino de los que mueren. Pero también da cuenta de la soledad, el aislamiento y la tristeza de la muerte ante la pérdida de un ser querido.

El pato y la muerte es otro ejemplo de la genialidad de este autor alemán- Premio Andersen 2006, autor/ilustrador entre otros textos del irreverente Del Topito Birolo y todo lo que pudo haberle caído en la cabeza- . En este texto se presenta el tema de la muerte con sensibilidad, delicadeza y poesía no solo en el discurso verbal sino también en las delicadas y minimalistas ilustraciones, interpelando a lxs lectorxs niñxs y a lxs lectorxs adultxs. Entonces, como decíamos con Machado más arriba, no importan los temas en la literatura para niñxs sino como se abordan. El pato y la muerte es un ejemplo paradigmático de esto.
Después de leer este libro, habría que olvidarse del ritornello de que la muerte no es un tema para un libro de literatura para niñxs.

Espero sus comentarios, nos leemos.
Besos,


viernes, 14 de marzo de 2014

Lecturas de verano II: Una cabeza llena de...



Cuántas veces las preocupaciones cotidianas nos llenan la cabeza de ideas, pensamientos, preocupaciones, inquietudes, dudas, preguntas, sumas, restas, nombres,  etcéteras que hacen que cuando nos vayamos a dormir el cerebro siga trabajando y no descansemos. O tantas cosas en la cabeza nos despiertan en el medio de la noche y no nos dejan dormir. O tantas cosas en la cabeza nos hacen doler la cabeza. Algo de eso le pasó a Tortoni con resultados un poco más preocupantes, como se narra en Rebelión en Tortoni (Sudamericana, 2012) de Pablo Bernasconi.

Tortoni es un oficinista que vive en Buenos Aires, trabaja y piensa demasiado. Su cabeza siempre está llena de pensamientos que lo acechan y van cobrando más envergadura –como sucede con la tipografía de este cuento cada vez que se presentan los pensamientos de Tortoni- y lo vuelven un poco loco o, por lo menos, atormentado.
Los pensamientos pueden ser invasivos y generar efectos raros en las personas como le sucedió a Tortoni: sus pensamientos no están ocultos en su cabeza sino que vuelan por el aire y son visibles para todos. A partir de ese momento, los pensamientos cobran vida y van acrecentando su lugar en la página dando cuenta de los distintos estados de ánimo y situaciones por los que pasa Tortoni.  Así, el texto deviene un palimpsesto de palabras e ilustraciones donde la historia se cuenta en una relación interdependiente entre discurso verbal y discurso icónico, entre el relato de la historia y la puesta en escena de ese relato, entre palabras e imágenes. Como dice el propio Bernasconi en su blog:  www.pablobernasconi.blogspot.com.ar
  “para ilustrarlo decidí utilizar dos lenguajes que se fusionaran entre sí. Propuse un mundo objetual y concreto, con volumen y peso combinado con otro lineal y etéreo, donde las formas adquieren presencia desde el dibujo a lápiz. Esta decisión tuvo que ver con el argumento / idea del libro, ya que el personaje se debate entre dos espacios: el pensamiento y sus consecuencias.”

Rebelión en Tortoni  toma una situación cotidiana y habitual de la vida contemporánea para llevarla al absurdo y, a partir de ahí, produce un efecto cómico que puede generar, también, cierta claustrofobia en una clara empatía con el personaje. Por suerte el sueño trae un giro a la historia y los pensamientos se…
Hasta aquí llegamos. Para descubrir qué pasó con los pensamientos de Tortoni y cómo termina esta historia, nada mejor que leer Rebelión en Tortoni, una historia para reírnos de nosotrxs mismxs y descubrir de qué están hechos nuestros pensamientos y cómo pueden ser como un elefante que ocupa mucho espacio en nuestras cabezas y no nos deja tranquilxs.
¿Cuántas veces no se sintieron acosadxs por sus pensamientos?
Besos,


lunes, 10 de marzo de 2014

Hallazgos de un día cualquiera IX: en mi biblioteca de LIJ

A lo largo del año voy comprando libros en distintas librerías y recibo, también, muchos libros de regalo directamente de lxs autorxs o de editoriales que me envían las novedades. A veces, esos libros los leo ni bien me llegan, y otras veces, por falta de tiempo o porque estoy con otras lecturas, se acumulan en mi biblioteca.
En estos días, buscando algo para leer, me topé con dos libros que estaban ocultos en la biblioteca y me zambullí en su lectura.

Se trata de Los monos fantasma (Galerna, 2013) de Victoria Bayona y Rompecabezas (Alfaguara, 2013) de María Fernanda Maquieira con ilustraciones de Karina Maddonni, dos libros que me enviaron como obsequio la editorial y su autora respectivamente.


Rompecabezas (Alfaguara, 2013) de María Fernanda Maquieira es una novela que se estructura en estaciones del año –otoño, invierno, primavera- y cuenta un año escolar –1982- en la vida de Mora una chica que cursa sexto grado en una escuela de los suburbios y que vive con su abuela y su gata; novela que se inscribe en la tradición de los textos que narran la vida en la escuela –desde la perspectiva de una niña-, incluyendo textos que escribe Mora sobre sus deseos, sueños, gustos, “Preguntas locas” en su Libreta Morada y relatos que escribe el hermano de un compañero que está en Malvinas,  como puede ser el clásico Corazón de Edmundo De Amicis. El texto narra las peripecias de Mora y sus amigas, Las chicas de Siberia, las charlas, los deseos, los sueños y también las tristezas de un momento de la vida atravesado por la guerra de Malvinas, la dictadura y las ausencias. 
Rompecabezas es una novela que nos lleva a nuestra infancia, lxs que cursamos la escuela primaria en los años 80, porque a lo largo de la narración se reconstruye desde el lenguaje como a través de las historias que se cuentan, la vida por esos años. Además, es un texto que invita a reflexionar sobre la cuestión de la identidad –quiénes somos y de dónde venimos-, la inutilidad de la guerra y sus pérdidas, la amistad y las relaciones humanas, el amor y las ausencias de los seres queridos –en el caso de Mora sus padres están desaparecidos,  y  la búsqueda de la verdad.
Rompecabezas es una novela para leer, compartir, regalar.
Los monos fantasma (Galerna, 2013) de Victoria Bayona  es uno de los textos que inaugura la colección Galerna infantil que se presentó en noviembre pasado. A diferencia de la novela de Maquieira, este texto apuesta al entretenimiento y a la lectura sin complejidades, aunque introduce también algunas cuestiones interesantes para reflexionar, al mejor estilo de la novela gótica decimonónica, como los límites de la ciencia, la experimentación científica y sus daños colaterales, y, en una apuesta arriesgada, las víctimas no son solo adultos sino también niños –tema que en la LIJ todavía es tabú.  

En Los monos fantasma se cuenta cómo ocurren extrañas desapariciones de personas en la zona del zoológico de Buenos Aires. Como las autoridades no han logrado develar qué es lo que sucede, convocan al señor Magallán, un especialista en fenómenos paranormales que trata de descubrir el enigma que se teje en el zoológico. Así, a lo largo de la novela, vamos conociendo, desde el punto de vista de Magallán, cómo se va develando el misterio de las desapariciones.
En la tradición del policial clásico pero con matices góticos, Los monos fantasma nos lleva por territorios de fantasmas, espíritus y fenómenos paranormales que logran atrapar al lector.Una novela para leer de noche, preparando el terreno para sueños pesadillescos. 



La biblioteca del hogar también puede brindarnos hallazgos. Solo se trata de saber mirar los anaqueles y dejarse sorprender.
Espero que les guste, besos,  




lunes, 12 de agosto de 2013

Entre la poesía y las imágenes

Quiero compartir con ustedes dos textos que llegaron a mí en la Feria del libro y que vale la pena conocer. El primero es un texto de poesía, para seguir recomendando este género para niñxs y, el segundo, se trata de una historia sin palabras de la reconocida ilustradora francesa Mandana Sadat. 


Chamarío del escritor venezolano Eduardo Polo con ilustraciones de Arnal Ballester (Ediciones Ekaré – Calibroscopio, 2013).
Juegos del lenguaje, palabras desorbitadas, sentidos estallados, palabras que se descomponen hasta transformarse en nuevos sentidos, una y otra vez.
Algo de copla y romance. Juegos fónicos donde la ortografía se altera para transmutar los sentidos y atribuir nuevos e inesperados significados.
Ritmo y cadencia poética que tiene algo de circo, de fenómenos extraordinarios donde las palabras crean nuevos personajes y universos a partir de su dislocación. Estas mutaciones sonoras y morfológicas tiñen los textos de situaciones disparatadas y humorísticas. 





Y las ilustraciones refuerzan ese matiz cómico, con reminiscencias que nos recuerdan a Miró y a la estética del cómic.







Mi león de Mandana Sadat (FCE, 2012)
Una historia contada en imágenes donde cada lector/a puede construir su propio relato.
Un niño azul que sueña o un niño azul que conoce un león y, a partir de ahí, es su león. El león de sus sueños con el que pasea, comparte su vida cotidiana, a quien defiende de sus enemigos. Un león que forma parte de su vigilia y de su realidad onírica.
Mi león, una mascota para este niño azul.

¿Sueño o realidad? 
Un relato a partir de los dibujos siempre sugerentes de Mandana Sadat.



 Para conocer un poco más acerca de esta artista, pueden entrar en  http://www.mandana.fr/

Nos leemos, besos, 

miércoles, 7 de agosto de 2013

Rojo, como la imaginación


Rojo, el color de la sangre. Rojo, un cálido abrazo de verano. Rojo, un árbol que enciende la vida.
Roja, una pequeña hoja de árbol que recorre el camino que va desde la portada hasta la última página de El árbol rojo (Barbara Fiore,2013) de Shau Taun.



Una fábula melancólica y esperanzadora de Shau Taun que pendula entre la opresión kafkiana y la liberación a través de la imaginación. Este libro álbum de gran formato apuesta a impactar a lxs lectorxs a través de imágenes que van acrecentándose de tamaño y en oscuridad para, luego, llevarnos, otra vez, a la intimidad de la niña protagonista.


 Una historia universal narrada en segunda persona, en una clara interpelación a lxs lectorxs, que se despliega abriendo en cada página nuevas imágenes y sensaciones a partir de la interconexión entre discurso verbal y visual.



Rojo, el árbol rojo, es la llave para mirar de otro modo la vida y disfrutarla.  
Espero sus comentarios, besos, 

martes, 14 de mayo de 2013

Compartir una alegría

En el post de hoy me tomo el atrevimiento de compartir con ustedes una alegría que no está vinculada con el mundo de la cultura y literatura para la infancia pero que es un acontecimiento dentro de las industrias culturales argentinas. Esta tarde se presenta el lanzamiento de ediciones la yunta, una nueva editorial independiente, y sus primeros cuatro títulos entre los que está Hospitales de Andrés H. Allegroni, mi pareja. Quería compartir con ustedes esta alegría e invitarlos a la presentación.


Besos,

jueves, 21 de marzo de 2013

Breves II


¿Quién no conoce la historia de Pinocho, el famoso muñeco de madera? Muchos han conocido Las aventuras de Pinocho en la versión cinematográfica de Disney donde se tergiversa notablemente la novela y se tiñe la historia con matices fuertemente lacrimógenos. 
Durante bastante tiempo, el texto de Collodi fue inhallable en el mercado editorial argentino y solo se conseguían ediciones castizas o adaptaciones recortadas.  

Una noticia para compartir en esta sección es que acaba de salir una edición completa con las ilustraciones originales de Carlo Chiostri  -con traducción y prólogo de Guillermo Piro- en Galerna –había sido editado previamente en el 2002-, que vale la pena conocer.


El prólogo de Guillermo Piro es imperdible por las anécdotas que cuenta en torno a las condiciones de producción de esta novela, la referencia a las diversas ediciones, la apuesta estética del texto, la historia de Collodi, entre otros datos que se van presentando de manera atrapante para el lector. Y, en el cierre del prólogo, Piro apela a la potencia de la fábula, como lo es de algún modo la novela de Collodi, cuando dice “Las fábulas nos cuentan mucho sobre los seres humanos, sobre la sorpresa elemental del hombre ante el mundo, sobre sus temores, sus misterios, sus pérdidas, sus cambios.”
Para aquellxs que quieran volver a esta gran novela, esta es una oportunidad para no perdérsela. 
Besos, 

viernes, 1 de marzo de 2013

Redescubrir la infancia



Como les contaba la semana pasada, estas vacaciones aproveché para leer algunos libros que tenía esperándome en la biblioteca. Otro de esos hallazgos de verano fue Había otra vez la infancia… de Nora Graziano (La Crujía, 2010).

En este libro la autora –profesora e investigadora de la UNTREF y la UBA- se ocupa de reflexionar sobre la infancia a partir de una selección bien interesante de textos literarios, canciones, imágenes y films que, como ella misma dice, “le provocaron el pensamiento.” Así, a lo largo del libro, nos encontramos con Juanito Laguna –el personaje entrañable del pintor Antonio Berni-, con Pinocho, Alicia, con Peter Pan, con los niños de mi querido Corazón, con Metrópolis la ciudad imaginada por Fritz Lang en 1927, imágenes que la autora toma para, a partir de ahí, teorizar en torno a la infancia, la alteridad, la pobreza, la educación de lxs niñxs, la necesidad de imaginar otra infancia posible como se enuncia desde el título de la publicación.

El libro está organizado en una introducción donde se plantea la propuesta del libro, cuatro capítulos que abordan diversas dimensiones a tener en cuenta cuando se trata de teorizar sobre la infancia y un epílogo a modo de cierre.

En el capítulo 1 indaga en torno a la construcción educativa de la ciudadanía a partir del análisis de la película Metrópolis de Fritz Lang. Allí analiza la figura del infante, el extranjero y el pobre como “presencias que interpelan los confines etarios, territoriales, materiales y simbólicos de la ciudad”; son tres figuras que invitan a repensar la educación, como dice Graziano, como un ámbito público donde es necesario indagar en las prácticas institucionales y las políticas para la infancia.

En el capítulo 2  Pinocho es la figura que se recupera para plantear la necesidad de mirar la infancia como “un terreno de disputa cultural, político, ideológico y económico.” Se analiza el texto de Collodi para luego referir al Pinocho de Gianni Rodari  dando cuenta de los cambios y transformaciones en los dos personajes de acuerdo al contexto de producción. Luego analiza el contexto actual y hace referencia al fenómeno de la judicialización y la mercantilización de la infancia, recuperando diversos aportes teóricos de la filosofía y la pedagogía.

En el capítulo 3 se toma a la figura de Juanito para indagar en la infancia pobre y se la vincula con los aportes de Paulo Freire en torno a la democratización del conocimiento y la apuesta a revertir una mirada del niño pobre desde la carencia y el déficit. A lo largo del capítulo nos encontramos con fragmentos de la canción de Tejada Gómez “Canción para un niño en la calle” que funciona como contrapunto estético de los planteos teóricos que se presentan en el capítulo.

En el capítulo 4 Graziano se propone indagar en “la extranjería del otro” y para ello toma el texto Corazón  y, más adelante, el cuento mensual incluido en la novela de De Amicis, titulado “De los Apeninos a los Andes” y analiza la presencia de niños mártires y la infancia sacrificada. También recupera las voces de niños de barrios en contextos de vulnerabilidad social para dar cuenta de la necesidad de recuperar y reivindicar la palabra diversa, el diálogo intercultural, el encuentro con otros desde la igualdad en la diversidad, podríamos decir con Freire.

En el cierre del libro, apuesta a la propuesta de una infancia como inteligencia y resistencia creativa a partir de las figuras de Alicia de Lewis Carroll y sus transformaciones como procesos de la construcción subjetiva de la infancia; de Oscar el personaje de El tambor de hojalata de Gunter Grass que resiste “la promesa del progreso devenida en genocidio” y de Peter Pan y la creencia en la potencialidad de la imaginación.

Había otra vez la infancia… nos propone un recorrido inusual para pensar la infancia a partir del cruce de distintas estéticas y aportes teóricos y nos invita a descubrir aristas inesperadas en torno a la problematización de la infancia, a partir de la apuesta a la imaginación, a “pensar lo nuevo de nuevo”, a “la multiplicidad de lo simultáneo, a las preguntas abiertas y a la pasión por la búsqueda.”    

Vale la pena redescubrir la infancia a través de la lectura de Había otra vez la infancia…

Espero sus comentarios, besos,
Val