lunes, 11 de septiembre de 2017

Pan y palabras

Desde sus orígenes hasta nuestros días, los abecedarios siguen poblando el universo de la literatura para las infancias. En la Edad Media y el Renacimiento, los primeros libros ilustrados eran los abecedarios que  se utilizaban para aprender a leer y escribir y, además, contenían historias con contenido moralizante. 
En la actualidad, este género sigue estando presente pero con variantes. Quiero compartir con ustedes un abecedario que traje de mi viaje a España: PanAbecedario de Ana Rosetti y Carlos Pan, editado por Torremozas en 2014 y reeditado en 2016. 



En este abecedario poético, cada letra introduce una poesía que refiere a palabras donde hay predominancia de la letra en cuestión. Así, en algunos casos, la letra da lugar a los sentidos posibles de una palabra como "Ahora". 



En otros la letra es la oportunidad para construir un texto donde una palabra da origen a resemantizaciones, juegos de palabras o juegos sonoros como, por ejemplo, con la letra "R" donde el inicio del poema nos lleva a pronunciar la onomatopeya "rum, rum..." y, a partir de allí, acciones y personajes que suenan con la r y con ese sonido de ronroneo. 


La letra "K" introduce una posible definición de "kafkiano" - "Como en las pesadillas/compruebas con angustia,/ que no existen salidas". Otras veces, la letra nos lleva hacia el mundo del folclore infantil y, por ejemplo, el juego del "Veo veo" en la letra "V" o, al mundo de las coplas como, por ejemplo, en la letra "Y". Otras letras nos traen otros poemas. 
 




Así cada letra es zambullirse en un sonido nuevo, unos sentidos posibles y la poesía como juegos de lenguaje donde las posibilidades son infinitas. 

Un abecedario con pan y palabras. 


lunes, 24 de julio de 2017

Hallazgos de una día cualquiera XVI : en mi biblioteca encontré un jardín

Anoche recordaba algunos paseos que hice con mi abuelo cuando era chica. La plaza y la heladería cerca de mi casa eran dos lugares donde habitualmente iba con mi abuelo. Recuerdo cuando estaba en séptimo grado escribí una redacción en el que mi abuelo era el protagonista, su historia de vida y una escena que siempre me había llamado la atención, el viaje en bicicleta desde Turdera a la Capital para ir a trabajar.

¿Cuáles son las historias que hay detrás de cada relación entre abuelo y nietxs? ¿Cómo se vive el vínculo de abuelazgo en cada familia? Y ¿cómo lo representa la literatura para niñxs?



Lane Smith en El jardín del abuelo (Oceáno, 2012) nos cuenta una versión posible de ese vínculo, con un elemento más que es el acto de crear un mundo, la posibilidad de que diseñar y mantener el jardín puede ser la manera de sobrevivir al paso del tiempo y mantener viva la memoria.



Un abuelo jardinero que diseña en sus plantas su propia historia, que revive los sucesos del pasado a través de sus plantas que, con el paso del tiempo, recuerda solo lo que es realmente importante.


Un bonus track: las imágenes que construyen este libro me recuerdan a la fotografía "La montaña negra" de Antoine Bruy. Un hallazgo en la red.


¿Qué otros textos literarios conocen donde se represente la relación entre abuelxs y nietxs?

jueves, 20 de julio de 2017

Clásicos y no tan clásicos en la Feria del libro Infantil y Juvenil



Otro año y otra visita a la Feria del Libro Infantil y Juvenil en la sede del Centro Cultural Kirchner. Poca gente, pocxs niñxs y poca venta, lamentablemente, en los estands. Tal vez por el horario de mi recorrido, tal vez por el costo de los libros y los bolsillos flacos.
Este año mi recorrido estuvo orientado a conseguir algunos clásicos que en algún momento tuve y perdí, o que siempre quise tener, o dejarme sorprender por alguna propuesta estética diferente.
El recorrido empezó, como siempre, en el estand de Colihue donde los clásicos y rescates literarios abundan. Ahí encontré muchas ofertas como, por ejemplo, los Libros del Malabarista 3 x $215.

Seguí mi recorrido, y unos pasos más allá, en Loqueleo  en los anaqueles debajo de las mesas, me encontré con ofertas de los libros de Alfaguara infantil a 2 x $165, 2 x $175 y 2 x $185.

En Random House, finalmente estaba Miedo de Graciela Beatriz Cabal reeditado el año pasado -que conseguí a solo $161 y que era uno de los que quería. Pegado a algunos clásicos de Cabal, estaban los de María Elena Walsh entre $200 y $400.




Unos pasos más allá, en el estand Libro que te quiero libro,


encontré otra joya del artista plástico e ilustrador mexicano Gabriel Pacheco, el mismo de No, no y no , pero en este caso Los poemas de Federico García Lorca (Kalandraka, 2015) a menos de $300. Ahí también estaba una belleza en libro titulado Bola de agua que compré hace unos años en Bogotá y reseñé acá.

Y, como todos los años, me di una vuelta por Calibroscopio y allí encontré el otro clásico que buscaba hacía tiempo: Pluma de ganso (Babel, 2012) de Nilma Lacerda, una historia de apropiación de la escritura. Mirando y mirando, descubrí, también de la misma editorial, el nuevo libro de María Teresa Andruetto y Daniel Rabanal, Los ahogados, una historia contada a cuatro manos, entre imágenes y discurso verbal, sobre la desaparición forzada de personas, a $250.



Los cuatro libros que me llevé a mi casa y, así, termina esta historia la 27° Feria del libro Infantil y Juvenil de Buenos Aires.
Ahora,  ¡a leer!