viernes, 16 de febrero de 2018

Tercera entrega: literatura e inmigración


                                                                                               Siracusa, 9 de enero 2018.
Caminata por Ortigia, Siracusa, esta tardecita.


En una calle, descubrimos la “Librería Mascali”, antigua librería de esta parte de la ciudad que desde hace 88 años es un lugar de encuentro con los libros. La dueña, una antropóloga que desde hace cinco años se hizo cargo de la librería, trata de darle a este espacio una impronta fuerte en lo literario y en las ciencias sociales. Además, recibe a cada lector/a como un amigx que llega a su casa, convida té y cedri -un fruto siciliano para mí desconocido hasta el momento.



Recorro los estantes, las mesas de libros y me refugio en el sector de literatura para niñxs al fondo de la librería. Un libro me llama la atención.  Se trata de Mediterraneo del escritor e ilustrador suizo Armin Greder que ya conocimos acá, que está co-editado por Amnesty Internacional y Orecchio Acerbo (2017) y ganó el año pasado el Best Children´s Publisher of the Year 2017.



Libro de gran formato, con imágenes en lápiz, oscuras como el relato que se cuenta.





El mar Mediterráneo es, lamentablemente, desde hace años la tumba de miles de inmigrantes que buscan llegar a las tierras italianas buscando una mejor vida, o al menos, la posibilidad de sobrevivir sin tener que convivir con la guerra, el hambre, las dictaduras.  De ello trata este libro ilustrado, como lo plantean en los postfacios de Alessandro Leogrande y Riccardo Noury (portavoz de Amnesty Internacional Italia).


Mediterraneo de Armin Greder invita a recorrer cada doble página, conmoverse con imágenes fuertes, oscuras y que interpelan. Y es una buena oportunidad para acercarse desde la literatura a estas experiencias humanas y dramáticas que necesitan ser visibilizadas.  
En próxima entrega, más libros en “Librería Mascali”.

¿Qué otros libros conocen donde se aborda la cuestión de la inmigración?

viernes, 9 de febrero de 2018

Segunda entrega: Museo de las marionetas en Ortigia.


Ortigia, 11 de enero de 2018.

Día a pleno sol.
Luego de una visita al Museo del Papiro, una hallazgo del viaje, nos perdemos por las callecitas de Ortigia, el barrio antiguo de Siracusa, y en una esquina encontramos abierto el Museo dei Pupi, en la via Giudecca (antiguo barrio judío), en el Palazzo Midiri-Cadorna, a pocos pasos de la Plaza del Duomo.



El museo es pequeño, con tres salas, de las cuales una está cerrada por refacciones. Este museo nació en homenaje a Saro Vaccaro, el titiritero que fundó el teatro de títeres en Siracusa. La historia cuenta que en los años 70 la televisión italiana mandó un equipo a filmar los daños que había en la cúpula de la catedral y se encontró con Saro jugando en la calle con una marioneta de una oca. Filmó esa escena que, luego, se vio en la televisión y esa situación hizo que el municipio de Siracusa, al ver que había generado mucho interés, viera que las marionetas podían ser un atractivo turístico para la zona y financiara la apertura del teatro y, luego, del museo. Más tarde se sumaron los hermanos Mauceri para expandirse y desarrollar otros proyectos artísticos.



El museo, entonces, es el recorrido por las producciones artísticas de estos titiriteros.





Y, en una sala, nos encontramos con el taller de Saro Vaccaro, reproducido en sus detalles, con sus materiales y objetos de trabajo. El artista en su refugio creador.



El día terminó con otra maravilla histórica. La visita al Parque Arqueológico Neapolis donde nos encontramos y emocionamos con el Teatro Greco donde Esquilo estrenó “Los Persas” y donde la poeta Safo y el científico Arquímedes disfrutaron de funciones de teatro.



Luego de la visita a este museo como al Museo de las marionetas en Palermo, nos despedimos de estas presencias mágicas. 




viernes, 2 de febrero de 2018

Primera entrega: Museo de las marionetas en Palermo



                                                                                                             Palermo, 6 de enero de 2018.

Día soleado en esta ciudad bella y contradictoria. Palermo, capital de Sicilia, tiene algo de ciudad provinciana y, a su vez, es dinámica, llena de voces y gritos populares, de monumentos e iglesias bellísimos fruto de las múltiples culturas que la habitaron en tiempos remotos, tiene algo de pueblo y algo de ciudad, con enormes contrastes y donde unas pocas cuadras separan la opulencia de la pobreza.


Hoy es la Befana –Reyes Magos- pero según la página web del Museo Internazionale delle marionetteAntonio Pasqualino está abierto.
Caminando por callecitas entreveradas, llegamos a la Cala, el barrio del puerto. Botes, lanchas, barcos más grandes descansan en las aguas azules. 




Unas cuadras más y nos encontramos con un parque con extraños árboles, feria de antigüedades y paseantes.


Llegamos al museo pero está todo cerrado. No hay nadie. Nadie atiende nuestro llamado. Una señora se asoma de un balcón de la casa de enfrente y nos dice “La chica se fue hace un rato. Está cerrado.” Bueno, seguimos el paseo con el deseo de volver otro día. Son cosas que pasan en esta bella Sicilia.

                                                                                                                     
                                                                                                              Palermo, 8 de enero de 2018.

Otro día cálido y con sol.
Esta vez llegamos al Museo delle Marionette con el bus gratuito que la ciudad tiene para moverse por el centro histórico. Y, esta vez, por suerte, el museo está abierto.
Como ya somos asiduos visitantes de museos de marionetas, a medida que vamos recorriéndolo, vamos descubriendo marionetas de culturas o comunidades que vimos en otros museos de otras ciudades. Este museo nace en 1975 por impulso de la Asociación para la conservación de las tradiciones populares de Palermo y posee ejemplares de distintas culturas, además de marionetas sicilianas.  
El inicio del recorrido nos lleva a la sala de las sombras griegas y turcas. 


Y, luego, en el piso siguiente, ya se inicia el viaje por el mundo de las marionetas. Así nos encontramos con marionetas y títeres tradicionales de distintos países y comunidades. 

                                                                   Marionetas acuáticas de Japón


                 

                                                         Marionetas sicilianas



                                                       Marionetas de Bélgica

                                                        Marionetas de Palermo y Catania

Cada sala está bien organizada, con indicadores claros y con breves reseñas históricas o explicaciones (con videos, en algunos casos) de cómo se usan en cada cultura o comunidad y sus características.

                                                   Marionetas de Tailandia

El cierre de la visita es en el teatro de marionetas con la escenografía y las marionetas de la obra "Bosque-raíz-laberinto" de Italo Calvino dirigida por Roberto Andó en 1987. 


                                                         Teatro de Marionetas



Y, en la sala siguiente, las marionetas de la obra "Máquina del amor y de la muerte" del artista y director polaco Tadeusz Kantor que se montó en Palermo el mismo año. 





En próximas entregas, como siempre, más etapas del viaje y más marionetas.