lunes, 6 de marzo de 2017

Última entrega: Tres rosas amarillas en Malasaña

11 de enero de 2017.

Empecé el día con la visita al Museo Thyssen Bornemiza –una impresionante colección de arte- donde disfruté de obras de Van Gogh, Gauguin, Monet, Pisarro, Kirchner, Chagall, entre otras. Me sorprendí con la obra “El paisaje rayoneado. El bosque” de Natalia Goncharova. 


Luego, caminata por la Gran Vía. De ahí, caminé hasta el barrio Malasaña para conocer, finalmente, la librería Tres rosas amarillas (Calle Espíritu Santo, 12).


La vidriera ya me dio una pista de que era una librería especializada en literatura para niñxs y, cuando entré, fue una grata sorpresa encontrarme con una mesa con pop up de todos los tamaños y tipos y, en los anaqueles, de ese primer salón, libros juguetes plegables, títeres, marionetas de madera, libros de gran formato, de pequeño formato, poesía, etc., etc. En el segundo salón, subiendo un escalón, en la mesa y los anaqueles están los libros ilustrados, libros álbum, de gran formato, narrativa, de divulgación científica, arte, entre otros. 



Y, en los dos salones, se destacan las lámparas de papel que cuelgan del techo y que son cientos de mariposas volando.


El librero, un encanto de persona. Me contó el porqué del cartel “Cerrado por amor”. Su novio vivía en Bilbao y él los lunes cerraba la librería por la mañana porque ese día viajaba a Madrid para volver a su trabajo, como los sábados, después de cerrar, tomaba el tren para Bilbao. Cuando el librero le dijo al novio que cerraba la librería por amor –como otros cierran sus negocios por jubilación, por duelo, por cambio de rubro, etc.-, su pareja le diseñó ese cartel con corazones que cuelga de la puerta cuando está cerrada.  



De esta librería, compré de regalo una marioneta de madera y un libro –cuidadosamente envueltos en una bolsa blanca con la mariposa amarilla- y, para mí, me autoregalé el libro de poesía PanAbcdario de Ana Rosetti & Carlos Pan, editado por Torremozas en 2016.


Se trata de un abecedario poético, donde a partir de cada letra se presenta un texto poético alusivo o vinculado con la letra en cuestión. En algunos casos, son pequeños textos poéticos donde se cuenta una historia; otros proponen un juego de lenguaje con los sentidos posibles de la letra o un juego con el significante. En las ilustraciones de Carlos Pan se destaca con colores plenos, rojo o negro, la letra del abecedario correspondiente y, ésta, sirve como elemento para construir la imagen donde el personaje que se repite a lo largo del texto realiza distintas acciones. Por ejemplo, la O es una rueda, la M sirve de base para hacer equilibrio en una soga, la Z separa a dos jugadores de tenis. Las ilustraciones son sintéticas, conceptuales y con toques humorísticos. El diseño cuidado del libro es algo a destacar.

Para terminar el día, pausa y café en Ojalá, un bar a pocos metros de la librería.

Hasta aquí el viaje, a partir de ahora otros libros y otras lecturas. Nos seguimos leyendo.   


2 comentarios:

  1. Otra librería imperdible. Qué lindo sería una reseña de PanABCdario.
    Muy entretenido este viaje virtual en el blog, que sin duda, hace cátedra.

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    1. Tomo nota de la propuesta. Sí, una hermosa librería también.

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