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miércoles, 29 de abril de 2020

Un mundo de bichos o la retirada de les humanes


Como humanidad estamos atravesando una situación excepcional a nivel planetario: la pandemia de Covid-19. Una experiencia extrema que nos ha retirado al encierro de nuestras casas y nos ha sometido obligatoriamente al aislamiento social. 

Esta situación nos devuelve una imagen inesperada: animales, en distintas partes del mundo, que llegan a las ciudades, caminan por la orilla del mar, pasean por rutas, toman los espacios abandonados por las personas. Imágenes donde los ríos vuelven a la vida, transparentes y con medusas viajeras. Imágenes que nos traen a esos seres no humanos que habitan la tierra junto con nosotres. 

Un mundo donde los límites se han sobrepasado y es tiempo de empezar de cero o, al menos, a partir de esta experiencia desestabilizante.



La isla (2012) de Marije Tolman y Ronald Tolman editado por Pípala nos muestra ese mundo animal, la naturaleza en estado puro, un universo donde los animales reinan en la tierra y habitan un mundo más amoroso con los seres vivos.


Un oso polar, unos cuantos pingüinos, tortugas y medusas, patos y aves variadas, un hipopótamo, unas jirafas, un koala violinista y muchos animales más habitan la isla del título de este libro. Y el mar, celeste. Y el cielo con nubes que transportan un oso y otros animales. Y el sol, una gran rueda para jugar y encontrarse.


Un mundo donde los animales son los habitantes privilegiados y disfrutan de la naturaleza, su hogar, sin amenazas humanas, sin riesgos, sin muerte.

¿Podremos transformar nuestro planeta en La Isla? ¿Es posible?

Tal vez sea el momento de imaginar un mundo más vivible para todes, un mundo más amoroso con los otros seres no humanes que conviven con nosotres.

Tal vez esta situación excepcional de la pandemia sea una oportunidad única para vivir juntes.   
   





viernes, 15 de diciembre de 2017

Colaboraciones V: "La escritura, ese hilo que va tejiendo historias" por Carolina Martín

Con esta publicación, retomo la sección "Colaboraciones" donde lectores y lectoras escriben reseñas y comentarios de libros para compartir. En este caso, se trata de la reseña de la novela Pluma de ganso de  la escritora brasilera Nilma Lacerda, publicada en Babel libros, Colección Frontera, en 2009. Este texto lo leímos en el seminario "Letras e imágenes para una historia de la lectura y la escritura" que dicto en el IES N° 1 (CABA) y lxs profesorxs en formación escribieron hipótesis de lectura en relación con el texto. De ese espacio formativo surge este texto que escribió Carolina Martín y que acá comparto. 



Juzgo casi imposible elaborar una hipótesis de lectura que no tenga en cuenta la dimensión de género que atraviesa todo el texto. El hecho que en el Brasil de la época de la novela las mujeres no tuvieran acceso a la educación, ni posibilidad de expresar libremente sus pensamientos, como así también, de concebir una vida que fuera más allá del matrimonio y la familia, son hechos que considero vitales para pensar cómo la mujer, en este caso representada por el personaje de Aurora, se ha ido empoderando por medio de la conquista, en este caso de la escritura, hasta llegar finalmente a la mujer actual que es representada por la sobrina de este personaje.

Aunque todavía es mucho el camino que nos queda por recorrer y todavía muchas las cosas que nos quedan por conquistar, me parece interesante pensar cómo la escritura, en esta novela, funciona como punto de partida y, a la vez, como hilo que va cosiendo y atravesando a las distintas mujeres de esta historia, entretejiendo silencios y complicidades para, finalmente, terminar de configurar un bordado que representa el camino mismo que han recorrido aquellas mujeres, un camino lleno de sometimiento y dolor que, luego en la segunda parte, cobra sentido y se reivindica en esa sobrina que puede con libertad expresarse en un mundo en el que la mujer ya ha conquistado una suma de derechos, entre ellos el derecho a la educación.



Cuando Aurora tiene su primer contacto con la tinta dice en el texto: “Ella no sabía escribir, pero el día que la tinta de Pericles se volcó, el dedo de ella, deslizándose sobre la mesa, decía: Yo soy Aurora”. Aquí vemos cómo la intención, más allá de aprender a escribir, era también la de nombrarse, encontrar su identidad y así poder escribir su historia. Pero sí, además, leemos este gesto en el contexto de una sociedad en que las mujeres no tenían acceso a la educación, este gesto como acto simbólico, representa también la búsqueda y el lugar que estaban intentando ocupar aquellas mujeres silenciadas. 
Más adelante en el texto cuando Aurora se detiene en el sentido de la palabra “grabar”, dice en el texto: “Aurora se da cuenta, entonces, de que hacer cosas que duren, que permanezcan grabadas, da un placer muy grande”. Aquí aparece la idea de escritura como lo que permanece, lo que inmortaliza, lo que deja huella. Así concebía este personaje a la escritura y aunque no se sepa finalmente si lo logró, la intención de la autora es mostrarnos cómo aquellos sentimientos y actos que iban contra las prohibiciones de la época, son los antecedentes y las primeras manifestaciones de aquellas mujeres que empezaban a vislumbrar y de alguna manera a transitar el camino hacia la conquista.



Ya en la segunda parte, cuando la sobrina recuerda a su tía, dice en el texto: “Aurora, nombre bonito, un tanto pasado de moda hoy en día, pero alegre y lleno de promesas”. Ese “hoy en día” marca la distancia que hay entre ambos personajes pero lo significativo del pasaje es la palabra “promesas”. ¿A qué promesas se está refiriendo? Siguiendo esta hipótesis me parece acertado pensar que se está  refiriendo aquí a la promesa de un mundo mas igualitario y más justo en cuanto a derechos entre hombres y mujeres.
Esta promesa se cumple finalmente, y puede ser leída como tal, ya que es enunciada en un contexto social en el que la mujer ha salido ya de las sombras. La sobrina de Aurora nos hace ver, por medio de sus reflexiones, que los tiempos han cambiado y que la situación, en contraste con lo que había vivido su tía, es ya muy diferente. La escritura, ese hilo que va tejiendo todas las historias del texto, atraviesa también la vida de este personaje que se dedica a escribir y que además vive de eso. Todo el padecimiento que han sufrido las mujeres de aquella época son reivindicados por la sobrina que busca poner en palabras la anecdótica vida de Aurora. Y es en este gesto, donde se aprecia la escritura como algo que también inmortaliza. 



Finalmente lo que quedará para la posteridad es algo más que una biografía, es de alguna manera, la historia y la lucha de aquellas que mujeres que rompieron el silencio.

                                                                                                                  Carolina Martín. 


Están todxs invitadxs a enviar colaboraciones.
Nos leemos. 



viernes, 17 de junio de 2016

Versos y relatos para contar la Historia



Desde hace un tiempo, en el campo de la literatura para niñ@s se vienen produciendo textos que tematizan procesos históricos o se relatan historias que tienen como telón de fondo episodios de nuestra historia como nación. Así, para el Bicentenario en 2010, la editorial Alfaguara preparó una colección con textos de autorxs como Silvia Schujer, Adela Basch, Ricardo Mariño –por nombrar algunxs- para contar el otro lado del Bicentenario de la Revolución de Mayo, donde muchas mujeres y niñas aparecen como protagonistas o se relatan historias donde personas comunes viven diversas vicisitudes al ritmo de los cambios sociohistóricos. En el mismo sentido, la editorial Abran Cancha viene publicando distintos textos que apuntan a recuperar personajes femeninos que han tenido un lugar preponderante en nuestra historia como país como así también se incluye el lugar de los pueblos originarios. La editorial Norma, en ocasión del Bicentenario en 2010, también sacó a la calle la colección Narrativa histórica “Amor y libertad en mayo de 1810” donde, por ejemplo, Liliana Bodoc publicó El rastro de la canela.

En las VII Jornadas de Poéticas de la Literatura Argentina para Niñ@s - estuvo participando en la mesa de Poesía Florencia Esses junto con Natalia Méndez y Flavia Tomaello. Florencia, luego de compartir la lectura de varios de sus textos, me regaló un delicioso libro titulado Me contaron de Tucumán (SM, 2016) que se enmarca dentro de las publicaciones vinculadas con el Bicentenario de la Independencia.



Me contaron de Tucumán de Florencia Esses tiene la particularidad de contar cómo vivieron distintos personajes el nacimiento de la Independencia el 9 de julio de 1816 en San Miguel de Tucumán, a partir del entramado de textos poéticos y breves relatos que se van engarzando a medida que leemos el texto. Así, el libro se inicia con un poema titulado “Relinchos en Tucumán” que nos trae las voces de los caballos que trasladaron a los congresistas, rompiendo con cualquier expectativa de lxs lectorxs y, ya desde el inicio, instalando el humor como eje del texto. Más adelante, “Una charla sobre ruedas” relata un episodio desopilante de la rotura de una rueda en una carreta y los miedos de los pasajeros por la aparición de animales salvajes. “Descoronados” es el poema que funciona como himno de la independencia y el deseo de liberarse de la monarquía europea – “Hoy nos descoronaremos/ para que crezcan ideas/ regadas por nuestras lluvias/ con raíces de estas tierras (…)”-. Así, avanzando la lectura, nos encontramos con otro poema “El baile de la pluma” donde se narra lo que hizo la pluma con la que se firmó el acta de la Independencia. No faltan entre los textos que conforman este libro, poesías dedicadas a las empanadas u otras recetas patrias como el arroz con leche, todas en verso, rimadas y con toques humorísticos.

Me contaron de Tucumán, como lo dice su nombre, reúne historias de la Historia, relatos del otro lado de la historia con mayúscula, que son acompañados por las ilustraciones de Guillermina Marino que trabaja con la técnica del collage y el calado en tonos blanco, negro, celeste y amarillo. Las ilustraciones de exquisita factura dialogan con los textos de Esses para conformar un libro bien estructurado y cuidadosamente editado.

¿Qué otros textos conocen o leyeron de literatura para niñ@s sobre el Bicentenario de la Independencia?  







miércoles, 15 de junio de 2016

Seis historias contadas por una araña

Este mes el blog cumple seis años y para festejarlo, primero quise renovar la presentación del blog -espero que les guste- con una ilustración de Jimmy Liao para la portada y, además, durante estos días iré compartiendo distintos textos que vengo leyendo y que me resultan interesantes.

Para empezar con este recorrido, elegí un libro de Didi Grau: A la sombra de una pirámide. Una tarde llegué a casa y ahí estaba, apoyado en la puerta de mi departamento, envuelto en un plástico transparente. Lo leí en pocos días y, justo, para ese tiempo también estaba leyendo la biografía de Chéjov de Némirovsky. Es raro cómo se van combinando las lecturas, las ideas. Una lectura me llevó a otra, una historia me hizo establece relaciones con las otras.



Irene Némirovsky en su Vida de Chéjov (Losada, 2016) narra cómo cuando el escritor ruso era pequeño, a pesar de la miseria y las necesidades, no faltaban los relatos orales que contaba su madre –acerca de la travesía que había hecho de niña con su madre en busca de la tumba paterna- o las historias que narraba la nana “leyendas en las que se mezclaban aquí y allá recuerdos de la guerra de Crimea, del tiempo de los siervos, con historias de bandidos y de brujas”. Historias que fueron acumulándose en la memoria del autor y que reaparecieron en algunos de sus textos.
Esa escena primigenia de una persona narrando a otras podríamos recuperarla como la postal que construye la memoria colectiva, narrar a otros/as historias del pasado, reales o inventadas, para mantener viva la historia y, en el diálogo con otros/as, construir también historia, lazo, unión.



A la sombra de una pirámide (Libros del Náufrago, 2013) de Didi Grau recupera esa escena primigenia, de pertenencia a la tribu, en este caso de una abuela araña a su nieta, para hilvanar seis historias que tienen como telón de fondo el antiguo Egipto y los escenarios maravillosos de las pirámides, los faraones y las reinas de antaño. Cada relato se inicia con la escena de la abuela araña contándole una historia a su nieta Bichita, a partir de un suceso o un evento cotidiano que requiere de un relato para dar una enseñanza, una explicación o simplemente por el deseo de narrar a otros historias de otros tiempos. Así en cada relato vamos descubriendo escenarios y personajes maravillosos donde aparecen guiños a lxs lectorxs –“Momias eran las de antes. No como esas momias de morondanga de las películas”-, el humor a partir del uso de la rima – “Porque sabrás, Bichita, que la reina, que era muy culta, solo hablaba con palabras que rimaran. (…) por ejemplo: -Muy bien, mis criadas, han puesto mucho empeño. Ahora me voy a dormir porque no doy más del sueño” – o del relato de situaciones disparatadas fruto del equívoco. Asimismo, se recuperan historias y parábolas tradicionales reversionadas donde, nuevamente, aparece el humor o el disparate con un fin didáctico.

A la sombra de una pirámide de Didi Grau es un libro donde se rescata la tradición oral, el juego con el lenguaje, el relato como memoria colectiva y vínculo intersubjetivo, y el humor. Seis historias para reír en un mundo maravilloso donde las gatas y los elefantes no son lo que parecen, o parecen lo que no son.    

¿Qué otras historias conocen donde la narración oral está presente o estructura el relato? 


miércoles, 15 de julio de 2015

Historias de miedo

A lo largo del tiempo, las historias de miedo fueron la forma que tuvieron los hombres y mujeres para conjurar los temores de cada época, la manera a través de la ficción de hablar de los miedos que los acechaban a la vuelta de la esquina. ¿Cómo dar cuenta de los miedos contemporáneos desde la literatura? ¿Qué historias contar para hablar de lo que nos pasa y nos aterroriza en la vida cotidiana?


Cuentos para temblar de Estela Smania (Comunicarte, 2014) con ilustraciones de Ana Luisa Stok se propone narrar historias que dan miedo, aterrorizan y, de algún modo, buscan relatar esos miedos que tenemos en la vida contemporánea de una manera nueva, original y poderosa.

Así, a medida que vamos recorriendo el libro, nos encontramos con historias que nos dejan sin aliento –reforzadas por las imágenes sugerentes en una paleta en contrapunto rojo y negro-, incómodas y que nos llevan a estar alertas. En este sentido, el epígrafe ya es una invitación a temblar: “Mientras lees, alguien está parado a tu lado”.  
Algunos de los cuentos incluidos en el libro son: “Más allá de las vías” relata la historia de un niño muerto y su doble, “El Talliem real” es la historia de un libro que su sola presencia hace temblar al narrador, el tema del doble y la muerte joven también aparece en “Juan Cruz le decían a Lito”, en “El revés de las cosas” Smania se anima a contar una historia con un padre desaparecido y “Mister Larsson” narra una historia real ficcionalizada donde la trata de niñas está como telón de fondo, entre otros relatos.

Cuentos para temblar es una buena oportunidad para ampliar el canon de textos de terror pero, en este caso, incluyendo temáticas que nos confrontan con la cruda realidad social.
Para conocer un poco más de la obra de esta poeta y narradora, pueden recorrer su página web: http://www.estelasmania.com.ar/

¿Qué otros cuentos de miedo los/as han dejado sin aliento?


jueves, 25 de junio de 2015

Esta vez un autoregalo: Encuentros y desencuentros en la gran ciudad

En una visita a la librería Rayuela, en La Plata, para descubrir algunas novedades de la LIJ, me autoregalé Vidas modernas de Ángeles Durini y Didi Grau (Del eclipse, 2014), que hacía tiempo que quería tener.



La historia de Xul y Rinoceronte podría ser la historia de tantas personas que viven en la gran ciudad, en el anonimato de la metrópolis o en la soledad del ruido urbano. Dos personas que se quieren, que viven sus propias vidas en su individualidad pero que por momentos se encuentran, se descubren y quieren compartir sus vidas.
Como cuenta Ángeles Durini, fue mirar la reproducción del cuadro Ciudad Lagui de Xul Solar y descubrir una historia para contar. Un cuadro de Xul, una imagen y la imaginación puesta a funcionar, a disparar historias posibles.

Azul  y celeste como colores predominantes y poesía en verso  para narrar la historia de una amistad entre Xul y el Rinoceronte en una gran ciudad, con enormes edificios, escaleras que se trepan al cielo, que suben y bajan, que llegan a destino o a ningún lugar. Cada uno vive en su apartamento y se visitan cuando tienen ganas, o se alejan cuando necesitan estar solos, se pierden en el laberinto de la noche o se refugian cada uno en su rulo. Dos amigos que se quieren y comparten la vida.



El texto poético de Durini nos traslada a una amistad tierna donde se da lugar al lenguaje coloquial pero también a las sutilezas e imágenes y las ilustraciones de Didi nos muestran un paisaje urbano de encuentros y desencuentros donde prevalece la doble página para contar esta historia, nutriéndose del cómic, el arte naif, la fotografía intervenida y cierto aire del arte de Xul Solar –artista que ya Didi había tomado en su Mago Xul  (Calibroscopio, 2009)-.
Xul y Rinoceronte, Ángeles y Didi, diálogos en la gran ciudad. Una historia sencilla y tierna sobre la amistad.
Para conocer un poco más sobre este libro, visiten el blog de Didi:

martes, 9 de diciembre de 2014

Un pueblo patas para arriba


¿Qué pasaría si en un pueblo muy ordenado y perfecto cae un hechizo que pone patas para arriba todo y transforma la perfección en un gran lío? De eso se trata Loco por vos de Gabriela Keselman (Norma, 2014), reedición de la novela titulada Loco por ti editada por primera vez en 1999 en Espasa Calpe.

Normalucho, el alcalde de Frentealmar, es el funcionario perfecto, cumple con todas sus tareas y hace que todos cumplan y que todo funcione perfecto en el pueblo hasta que algo sucede y cambia sus planes.
La nouvelle se inicia con el flechazo de la bruja Maldeamor al ver a Normalucho desde el cielo y esa situación la hizo perder la cabeza y aterrizar de un golpe al lado de Normalucho que no entendía nada. Este encuentro inesperado le sirve al narrador para reflexionar sobre cómo las personas se conocen y se enamoran, fruto del azar o la casualidad. Pero en el caso del alcalde de Frentealmar eso no es posible, su solemnidad no le permite salir de su seriedad y atildamiento y ve a la bruja Maldeamor como una enemiga que quiere echar por tierra el trabajo de toda su vida. 
El primer cambio que ve Normalucho es cuando descubre que su jardín ya no es un primor sino que todo ha sido transformado: las flores “habían crecido desmesuradamente hasta  formar una selva impenetrable” y donde había hortensias ahora se encontraban cactus  y debajo de un árbol de moras se encontraba Maldeamor. Luego, viendo que a Normalucho no le había gustado el regalo, decidió volver a poner las cosas en orden en el jardín.  A partir de allí, Maldeamor va a hacer todo lo posible para que Normalucho se enamore de ella y, para ello, va a dar vueltas el pueblo y sus costumbres fruto de su hechizo. A medida que leemos la nouvelle vamos entrando en una historia desmesurada e hiperbólica donde el fruto del amor de Maldeamor o el hechizo para conquistar a Normalucho o Nórmal, como ella le dice, hace que un pueblo ordenado y donde todo funciona se transforma para dar lugar a las situaciones más disparatadas: el empleado del correo que se enamora de sí mismo, una agente de tránsito  genera un gran caos de tránsito cuando se enamora de un perchero, o la cajera del banco que se enamora de los billetes y las monedas y produce un gran lío entre los clientes y así situaciones disparatadas que ponen el mundo al revés en Frentealmar.

El relato se construye poniendo en juego los recursos humorísticos como la hipérbole, el mundo al revés, la bola de nieve, el uso de los nombres connotativos y disparatados. Además, cada vez que Normalucho lee en el diario una noticia del caos que ha tomado al pueblo,  lxs lectorxs leemos la página del diario que se inserta en el relato. También, a medida que Maldeamor le envía cartas o poemas para enamorar al alcalde, los textos ingresan en el relato construyendo, de esta manera, un entramado de géneros discursivos que le dan verosimilitud al relato.

Loco por vos es una novela humorística que se burla de la solemnidad, de los personajes perfeccionistas y del modo en que las personas se enamoran que las lleva a perder la cabeza y volverse un poco locos. Los dibujos de Mey son los compañeros perfectos del texto de Keselman.
Loco por vos es una buena ocasión para empezar a conocer al prolífica producción literaria de Gabriela Keselman y sobre todo, disfrutar a las carcajadas de la literatura.

Para conocer un poco más de esta autora pueden visitar su página web www.gabrielakeselman.com



viernes, 12 de septiembre de 2014

Cómo inventar un zoológico



La vida de un inventor está llena de ideas que andan por ahí, de proyectos y de mucha imaginación, pero sobre todo de poder mirar el mundo de otra manera para poder crear algo de la nada o de aquello que para otrxs resulta insignificante. Esto es lo que hace Joaquín, el protagonista de El zoo de Joaquín de Pablo Bernasconi (La brujita de papel, 2011), un día cuando despierta con ganas de transformarse en inventor.  
Así, a partir de la idea de aprovechar “algunos cachivaches” que tenía en su casa, Joaquín decide construir un bestiario fantástico donde cada elemento aparentemente inútil o inservible se transforma -a través de sus manos y sus ideas- en un animal singular. Cada animal que inventa tiene un rasgo particular que lo hace especial, distinto, original. Cada animal deviene un artefacto insólito e imprevisible.  
Un rallador de queso se transforma en un hipopótamo insaciable que nunca engorda, un plumero viejo y dos ramitas hacen nacer un bicho feo, un teléfono en desuso deviene un ratón que hace ring, un reloj y una bocina se combinan para crear un gallo madrugador, y así a medida que avanzamos la lectura, cada doble página nos depara la aparición de un animal raro, divertido y construido con partes inconexas o aparentemente imposibles de vincular. Cada animal inventado por Joaquín se transforma en un texto humorístico con rima, al mejor estilo de las coplas, donde las palabras se vinculan de manera metafórica o metonímica, por asociación semántica o fónica produciendo el efecto cómico.  
Todos los animales de Joaquín configuran un zoológico inusual que habita en su jardín, un zoo hecho de animales artefacto, de animales objeto construidos con deshechos que cobran vida nueva a partir del armado genial de Joaquín y la invención fabulosa de Bernasconi.

El zoo de Joaquín nos traslada a un mundo de animales fantásticos hechos con objetos de la vida cotidiana que se resignifican a partir de la creación de Joaquín. Un zoológico que nos habla también de la potencia transformadora de la creación artística donde algo inservible o aparentemente insignificante puede transformarse en un hecho estético.
De este zoológico me llevo como souvenir el Hipopótamo y el Gallo Madrugador, mis preferidos.

¿No podríamos pensar que el universo estético de Bernasconi nos presenta en cada libro una enciclopedia imaginaria de seres fantásticos? De los que conocen, ¿con cuál se quedan? o ¿cuál les gusta más?

Espero que les haya gustado este post en este recorrido por la obra de lxs dos autoxs invitadxs especiales de las VI Jornadas de Poéticas de la literatura para niñ@s. Si desean información sobre las jornadas pueden entrar en Facebook.com/Jornadas PoeticasLIJArgentina o pedir información a jornadalitinfantil@gmail.com 
Hasta la próxima entrega.


miércoles, 10 de septiembre de 2014

Escribir la inmigración: Cecilia Pisos por dos

Para lxs latinoamericanos, emigrar es y ha sido una experiencia recurrente. Emigrar por razones políticas, en busca de mejores condiciones de vida, para encontrar el amor, para trabajar, en fin, distintas situaciones de la vida hacen que personas de nuestra tierra viajen hacia otros lugares y desde otros territorios muchxs lleguen aquí. 
La literatura para niñxs ha dado voz a estos relatos de la inmigración y se ha constituido en la documentación ficcional de la memoria y de la identidad. Narrar esa experiencia ha sido para muchxs escritorxs el modo de rendir homenaje a sus ancestros inmigrantes o bien dar cuenta de vivencias propias del sujeto moderno. La literatura para niñxs no ha sido ajena a esta temática. Algunos de los textos que tematizan esta experiencia son Stefano (1997) de María Teresa Andruetto, Memorias de Vladimir (1991) de Perla Suez, de esta misma escritora Dimitri en la tormenta (1993), Caraclasa (2010) de la escritora uruguaya Magdalena Helguera, Cuando San Pedro viajó en tren (2008) de Liliana Bodoc, por nombrar solo algunos.


Cecilia Pisos no ha sido ajena a esta temática, tal vez dando cuenta de alguna manera de su experiencia de emigración. Ya en Como si no hubiera que cruzar el mar (Alfaguara, 2004) daba cuenta de una historia donde se cruzaba la inmigración de Carolina que con doce años viaja a España donde la espera su tío con el viaje de desarraigo de su bisabuela María que en el pasado viajó en barco de España a Argentina buscando nuevos horizontes. A lo largo del texto se entraman las experiencias de Carolina con las cartas de su bisabuela contando vivencias muy similares a pesar del tiempo que las separa, recetas de cocina, canciones, un palimpsesto de textos y experiencias que permiten construir o narrar la experiencia de emigrar.


Pero no solo en esta novela Pisos se mete en la cuestión de la inmigración. En Mar cruzado (2013) vuelve sobre esta temática donde relata la continuación de Como si hubiera que cruzar el mar a partir del regreso de Carolina y su familia a Argentina debido a crisis económica que vive Europa. Se trata de una novela por entregas que nació en un blog y se fue haciendo de manera interactiva entre autora y lectorxs para, luego, salir en libro. Es interesante el modo en que Pisos construye el texto: la novela que leemos está construida en un cruce entre entradas de blog, comunicaciones vía Skype, mensajes de correo electrónico y el diario de su bisabuela María. Escrituras de hoy y de ayer para narrar la experiencia de cómo vivir la inmigración. Presente y pasado para contar el mundo de una adolescente que debe volver a emigrar a partir de la decisión de sus padres de regresar a Argentina y queda encabalgada entre el mundo de allá y el de acá, entre sus amigxs de España y sus amigxs de Argentina, entre su familia del otro lado del océano y lxs que del lado de acá.

Mar cruzado, además, es una novela donde se muestra el mundo de lxs jóvenes, sus modos de comunicarse y relacionarse, sus intereses y universos afectivos e imaginarios con conocimiento, verosimilitud y sobre todo con una mirada tierna. Por momentos el texto conmueve con la historia de Carolina y la historia de los desencuentros amorosos de su bisabuela María que vuelven al presente.

Mar cruzado es una experiencia que vale la pena atravesar ya que da cuenta de cómo se vive el desarraigo en un mundo donde las tecnologías permiten acercarse al que está del otro lado pero aún así  muestra cómo la inmigración, aún hoy, no deja de ser una vivencia dolorosa.  

Hasta la próxima entrega, 


lunes, 8 de septiembre de 2014

Hallazgos de un día cualquiera XII: Pablo Bernasconi y los monstruos en Pinamar

A partir de esta semana, hasta el 19 de septiembre, la propuesta es festejar la realización de las VI Jornadas de Poéticas de la literatura argentina para niñ@s publicando solo posts que se vinculen con lxs dos autorxs invitadxs para esta edición: Pablo Bernasconi y Cecilia Pisos. Creo que es una manera de conocer sus textos y sus poéticas antes de escucharlos en vivo.


El fin de semana pasado me tomé tres días de descanso en el mar. Una tarde en la caminata habitual rumbeamos para la librería Böhm, un emblema en la ciudad de Pinamar desde el año 1952. El fundador de esta librería fue un pionero que empezó en Ostende con un puesto que armaba cuando llegaba y desarmaba cuando terminaba la temporada donde hacía fotografías. Luego, con el tiempo y la ayuda de la familia, se instalaron con una librería en Pinamar y más adelante, en 1984, abrieron una sucursal en Cariló.
Para mí la librería de Pinamar es entrañable porque de chica, las veces que veraneamos allí, era un lugar donde elegía mis libros para leer en el verano. Todavía en algunos libros viejos encuentro los señaladores de Librería Böhm.
Mirando los libros del sector infantil me encontré con El brujo, el horrible y el libro rojo de los hechizos de Pablo Bernasconi editado en Sudamericana en 2006. Este libro puede leerse como un cuento de hadas con monstruos, brujo y libro de hechizos en el que Leitmeritz, el Brujo, resuelve los problemas de todos sus vecinos con el Libro Rojo de los hechizos pero no puede ayudar a Chancery, su ayudante, que es un horrible monstruo al que todo el pueblo llama Horrible.


También puede leerse como un libro sobre la lectura, sobre los sentidos que lxs lectorxs pueden imprimirle a los textos o cómo una lectura “hereje”, como la de Chancery al manipular el Libro Rojo de los hechizo cuyo poseedor e interpretador es el Brujo Leitmeritz, trae consecuencias sobre los sentidos que ese texto tiene a los ojos del experto, del lector especialista. Chancery deviene un lector irreverente, que desordena y desacomoda los sentidos instituidos y que, a partir de su lectura, genera efectos inesperados en los lectores y en su propia vida. La lectura del texto prohibido, en una clara práctica de lectura transgresora, genera en el ayudante también transformaciones en su propia vida que lo llevan al descubrimiento de sí mismo. En este sentido, leer le permite a Chancery descubrir que la monstruosidad es un efecto de lectura de acuerdo con el cristal que se mire; es decir, ser o no monstruo depende de la percepción de uno y de los otros.
Las ilustraciones de El brujo, el Horrible y el Libro Rojo de los Hechizos nos llevan una vez más a la poética de Bernasconi donde las imágenes hiperbólicas, construidas a partir del uso del collage, el mix de objetos, el relieve de algún detalle sobre el cuerpo general de la imagen como el libro en las manos de Chancery o el pie que sale de la cabeza de Leitmeritz, el trabajo sobre el volumen en los cuerpos de los personajes, el trabajo con el color presentan un universo ficcional que construye relato con el discurso verbal.

Comparto el booktrailer que se puede ver en youtube: https://www.youtube.com/watch?v=Y_-VqRL2kas

¿Qué otros libros conocen de Pablo Bernasconi?


miércoles, 20 de agosto de 2014

Una niña guerrera

El 8 de octubre de 2013, Luana, una niña trans, recibía de manos del jefe de gabinete del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, su DNI que respetaba su identidad autopercibida, gracias a la lucha descarnada de Gabriela Mansilla, su madre, con el apoyo de la CHA (Comunidad Homosexual Argentina, especialmente de Valeria Pavan, responsable del Área de Salud de esa institución. De esta manera, por primera vez en la historia de nuestro país y en el mundo, una niña asumía su derecho –amparada en la Ley de Identidad de Género (N° 26.743)- de acceder al DNI y de esta manera ejercer su identidad de manera plena.


Yo nena, yo princesa. Luana, la niña que eligió su propio nombre (UNGS, 2014) de Gabriela Mansilla relata, en primera persona en el registro de un diario íntimo que escribe Gabriela a su hija, el deseo de Luana de ser quien se siente que es, más allá de su sexo biológico, y la lucha de su madre por acompañarla en este tránsito de varón a nena, de Manuel a Luana, de un niño triste a una niña feliz.

Este libro es un testimonio insoslayable que da cuenta, de manera contundente y emotiva, acerca de los diversos modos, sentires, expresiones de la identidad en la infancia frente a la violencia ejercida desde el Estado y  la sociedad frente a lo diferente o lo que no es inteligible para la norma o el binarismo varón/mujer. 

Asimismo, Yo nena, yo princesa da cuenta del modo en que una niña trans pelea por su identidad, por su deseo, contra una sociedad que reproduce los mandatos culturales donde la diferencia se paga con violencia y exclusión. Este libro nos habla, también, desde la experiencia subjetiva de Luana y su madre, de cómo la infancia puede ser un territorio hostil para quien no entra dentro del reglamento del género.  

Yo nena, yo princesa es también un relato apasionante, y no por ello menos doloroso, de la búsqueda de Luana por expresar su identidad, sus gustos, sus deseos, sus afectos. Es el relato de los primeros seis años de vida de Luana, una niña que apenas pudo hablar, expresó su convicción de sentirse y definirse como niña y eligió su nombre.
No dejen de leerlo. Vale la pena 



miércoles, 13 de agosto de 2014

Juego de niñxs

Hace unas semanas estuve en la presentación del libro Cocorococó de Didi Grau y Christian Montenegro (Pequeño editor, 2014) que se hizo en la Galería del Liceo (Santa Fe 2729), un espacio no convencional y digno de visitarse en la Ciudad de Buenos Aires por la presencia de estudios de artistas plásticos, librerías, espacios de arte y un bar. 

En el espacio Moebius, donde se hizo la presentación, pudimos no solo conocer el libro sino también disfrutar de algunas serigrafías  y dibujos de Christian Montenegro expuestos para la ocasión como así también otros objetos o juguetes creados por Montenegro, como un rompecabezas exquisito con imágenes de inspiración oriental o un juego de vajilla para niñxs.  






Cocorococó es un libro para adoptar, para leer una y otra vez, para trasladarse a la infancia y a los juegos de niños y niñas a través del lenguaje, con una estética irreverente con reminiscencias de María Elena Walsh. 

Cocorococó cuenta la historia de una gallina escritora, podríamos decir, o con deseos de escribir con tinta china que produce un gran lío cuando la tinta se vuelca y, a medida que leemos el libro y que avanzamos página a página, no solo los pollitos se llenan de tinta sino cada vez más personajes se van sumando a este gran caos generado por la gallina que, desde el discurso verbal, se construye a partir del uso de la retahíla.

Cocorococó es también un diálogo entre discurso verbal y visual, como nos tiene acostumbradxs esta dupla, ya que todo el libro está construido con el uso de dobles páginas que, en un claro contrapunto entre imagen y texto, van relatando esta historia. En este caso, el uso de colores saturados, sellos como los que suelen usar lxs niñxs, la superposición y yuxtaposición de imágenes para reforzar el relato hasta llegar a una doble página que anuncia el final donde no queda espacio libre para el dibujo empastado y con varias capas de color superpuestas. Y así hasta…

Cocorococó  se trata de una experiencia que vale la pena transitar con niñxs y también adultos que quieran volver al juego de la infancia.  
Besos,

jueves, 10 de julio de 2014

Colaboraciones IV: 1001 Libros infantiles que hay que leer antes de crecer

La reseña que publico hoy forma parte de la sección "Colaboraciones", es decir, textos que me acercan lectorxs del blog. En este caso se trata de una reseña de Laura García, colega de la Universidad Nacional de Tucumán, recientemente doctorada con una tesis sobre la literatura para niñ@s argentina y la memoria reciente. El libro que se reseña es 1001 libros infantiles que hay que leer antes de crecer de Quentin Blake y Julia Eclleshare (Grijalbo, 2010). 



               
“La lectura supone darle al otro armas para ser diverso de sí mismo” afirma Daniel Goldin en un libro imprescindible para reflexionar sobre la lectura, Los días y los libros. Divagaciones sobre la hospitalidad de la lectura (2006). Por medio de las sugerencias o recomendaciones que circulan en este espacio compartimos voluntariamente esas formas de intervenir en el otro a través de la literatura.
En esta oportunidad me interesa contribuir a reflexionar sobre nuestro posicionamiento como mediadores entre los chicos y los libros. Por eso, quiero presentarles un libro que llegó a mis manos por una amiga que conoce mi interés por avanzar en mis estudios sobre literatura e infancia. Como anticipa el título se trata de 1001 Libros infantiles que hay que leer antes de crecer del ilustrador Quentin Blake y la periodista inglesa Julia Eccleshare. Cuando empecé a explorar este voluminoso ejemplar no pude dejar de asociarlo con otros dos textos de características similares, que estudié para participar en las II Jornadas de Poéticas de Literatura para niños, en la Universidad Nacional de La Plata. Me refiero a La literatura para niños y jóvenes. Guía de exploración de sus grandes temas (1975) del francés Marc Soriano, traducido al español por Graciela Montes, y Con este sí, con este no. Más de 500 fichas de literatura infantil argentina (1992) de Ruth Melh.
 Aquel trabajo se basó en el análisis comparativo de estos textos para adultos que hablan sobre literatura infantil y se organizan a partir de características enciclopédicas, como un modo de facilitar el ingreso al campo infantil a una diversidad de lectores (padres, docentes, bibliotecarios, etc.). Actualmente, considero que el texto de esta reseña se suma a esa serie de libros que recopilan, seleccionan y recomiendan la lectura de textos para niños guiando al adulto en ese rol de mediador entre la literatura y los chicos. La pregunta que intentan responder estos textos es qué leer a los chicos para orientar sus intereses literarios. Es importante resaltar que no se trata de un texto destinado a los lectores niños sino al adulto como lector indirecto de la literatura infantil y en ese cruce aparece una doble operación de la crítica y las editoriales. Por un lado, se prioriza la intención de recomendar u orientar la lectura del campo de acuerdo con ciertos criterios (estéticos o evolutivos) y, por otro, se organiza a modo de inventario un canon que funciona seleccionando y legitimando la lectura de ciertos textos, autores e ilustradores.
Entre las particularidades que tiene el libro reseñado aquí se destaca la dupla autoral: una muy buena combinación entre un ilustrador y una especialista del campo infantil, que pone de relieve el lugar creciente de la ilustración en los últimos años. Cumpliendo el anhelo de ciertos lectores coleccionistas se recopilan las tapas de las primeras ediciones de muchos de los textos referidos. Además, los comentarios reúnen las voces de distintos especialistas o autores reconocidos que participan como colaboradores especiales o se refieren a los textos –especialmente, en el caso de los cuentos clásicos de la literatura- a partir de sus propias experiencias lectoras. La editorial que publica esta recopilación es Grijalbo, quizás, por eso reconocemos una mayor presencia de autores españoles, junto con la de autores ingleses, franceses y estadounidenses en su mayoría. Si bien, el texto aborda predominantemente la producción occidental del hemisferio norte, entre los autores consagrados desde hace décadas en nuestro campo se encuentran Horacio Quiroga, Javier Villafañe y María Elena Walsh. Pero fue muy agradable la sorpresa al encontrar entre los textos de nuestra literatura a Toby de Graciela Cabal, Casiperro del Hambre de Graciela Montes, Las visitas de Silvia Schujer e Historias a Fernández de Ema Wolf. En el mismo plano se destaca el trabajo de Alberto Pez, Jorge Sanzol y Oscar Rojas como los ilustradores argentinos de las ediciones reseñadas.
Textos y autores claves dentro de la literatura argentina para niños que contribuyen a desestabilizar a través de su poética y sus formas estéticas las fronteras del género y los planteos que relegan a la literatura infantil a las márgenes del sistema literario. Pero hay algo más para agregar, la presencia de estos textos y autores forma parte de la inscripción latinoamericana que compone este panorama internacional, entre los que también se destacan: la brasileña Ana María Machado, el chileno Antonio Skármeta y el uruguayo Roy Berocay.  
Se podría decir mucho más de esta edición y de este tipo de textos monumentales. En términos generales, la organización presenta un corpus de textos y autores canonizados; es importante revisar quiénes quedaron afuera o cuáles fueron los criterios para realizar el recorte planteado; en este caso se abarca una importante franja de lectores al agrupar por edades a los destinatarios; los cuentos tradicionales son ineludibles en este tipo de obras pero también lo son ciertos autores clásicos de la literatura y, lo último, uno de los aportes centrales es la reseña de textos actuales abarcando a jóvenes o adolescentes como destinatarios. Particularmente, me interesa este tipo de textos porque interpelan mi propio itinerario lector y me invitan a buscar respuestas sobre qué textos me resultan imprescindibles como lectora. Entonces, asumo el desafío que este ejercicio supone y me detengo en los detalles porque apuesto al trabajo del lector que desde esa marca subjetiva organiza sus propios recorridos, ensaya modos de leer e intenta acercar la literatura a los otros abriendo nuevas puertas.
Para despejar algunas de las principales expectativas que genera este tipo de textos, para que un niño se convierta más adelante en un lector creativo que busca algo nuevo en cada texto, que se reconoce en la autonomía que da la experiencia de lectura y para quien ésta representa un espacio de libertad el mediador tiene que ser lector, afirma Graciela Cabal, y transmitir un auténtico interés por la literatura. Nuestra propia experiencia como lectores es la herramienta que fundamenta nuestra apuesta por la importancia cultural de la lectura y la exploración por la literatura.

Gracias, Laura, por tu colaboración y recomendación. 
Besos, 


miércoles, 26 de marzo de 2014

Una historia de amor





Hace un tiempo una estudiante me pidió que le recomendara algún libro de LIJ que contara una historia de amor. Al instante pensé en El árbol de lilas de María Teresa Andruetto, en los cuentos Nos somos irrompibles de Elsa Bornemann, en Historia de un amor exagerado de Graciela Montes, entre tantos otros. Y, pasados los días, me acordé de otro libro hermoso que cuenta una historia de amor: Mil grullas de Elsa Bornemann. Libro que no tenía y que me compré en una incursión por Libros del pasaje, hace unas semanas.

Mil grullas es un libro que cuenta una historia de amor poéticamente no solo con las palabras sino también con las sutiles ilustraciones de María Jesús Álvarez. Ya desde el título nos remite a una imagen poética que remite a lo oriental y, luego, cuando leemos el texto descubrimos el significado de esas mil grullas en origami.
Este texto narra el encuentro amoroso entre Naomi Watanabe y Toshiro Ueda, dos niños que vivían en Hiroshima en 1945, dos niños que pasaban hambre y sufrían miedo por las noticias que se escuchaban en la radio, dos niños que encontraban sus miradas cuando iban caminando a la escuela y en el aula, dos niños que soñaban estar juntos en el futuro.
Naomi se refugia en la escritura de haikus y Toshiro entre las cerámicas de los abuelos. La distancia geográfica no aleja el amor que se tienen. La bomba atómica se cierne sobre el cielo de Hiroshima.

Mil grullas para recordar a Naomi y dar prueba del amor que se tienen. En el futuro solo quedará ese gesto amoroso de Toshiro y el recuerdo de ese amor, vivo en las formas delicadas del origami.

Mil grullas de Elsa Bornemann es un texto para llorar y emocionarse y para no olvidar a esta gran autora que escribió bellas y delicadas historias de amor.

Espero que les guste. Cuenten qué otras historias de amor recomendarían. 
Besos, 


jueves, 20 de marzo de 2014

Un diálogo filosófico: El pato y la muerte

¿Es posible contar una historia para niñxs donde una de las protagonistas sea la muerte? 
Según Ana María Machado –tal como lo afirma en la entrevista que Karina Micheletto le hizo el domingo 9 de marzo en Página/12    http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/11-31540-2014-03-09.html

“(…)  se puede contar casi todo a los niños, depende más del lenguaje, del tratamiento, que de un tema vedado. Hasta del suicidio, como lo ha hecho Astrid Lindgren. Personalmente creo que las historias para niños siempre deben tener algo de esperanza, ésa es mi visión. Pero, después, podemos hablar de todo, porque la vida consiste en todo. En la vida tenemos que contar a los niños situaciones dolorosas, muertes, separaciones, cosas que no nos gustan”.


De la misma idea es, evidentemente, Wolf Erlbruch, autor del bellísimo libro El pato y la muerte (Bárbara Fiore editora, 2007). Este libro presenta un diálogo filosófico entre un pato y la muerte a partir de que el pato descubre que alguien lo sigue de cerca y silenciosamente. Luego del susto inicial ante esa presencia, nace una relación de amistad entre los dos personajes. A partir del encuentro y conversación entre el pato y la muerte y el vínculo que establecen en la cotidianeidad de la vida cerca del estanque, Erlbruch presenta las inquietudes habituales de los mortales sobre el sentido de la vida, la omnipresencia de la muerte, las enfermedades, los miedos ante esa presencia ominosa, el interrogante acerca del destino de los que mueren. Pero también da cuenta de la soledad, el aislamiento y la tristeza de la muerte ante la pérdida de un ser querido.

El pato y la muerte es otro ejemplo de la genialidad de este autor alemán- Premio Andersen 2006, autor/ilustrador entre otros textos del irreverente Del Topito Birolo y todo lo que pudo haberle caído en la cabeza- . En este texto se presenta el tema de la muerte con sensibilidad, delicadeza y poesía no solo en el discurso verbal sino también en las delicadas y minimalistas ilustraciones, interpelando a lxs lectorxs niñxs y a lxs lectorxs adultxs. Entonces, como decíamos con Machado más arriba, no importan los temas en la literatura para niñxs sino como se abordan. El pato y la muerte es un ejemplo paradigmático de esto.
Después de leer este libro, habría que olvidarse del ritornello de que la muerte no es un tema para un libro de literatura para niñxs.

Espero sus comentarios, nos leemos.
Besos,


lunes, 10 de marzo de 2014

Hallazgos de un día cualquiera IX: en mi biblioteca de LIJ

A lo largo del año voy comprando libros en distintas librerías y recibo, también, muchos libros de regalo directamente de lxs autorxs o de editoriales que me envían las novedades. A veces, esos libros los leo ni bien me llegan, y otras veces, por falta de tiempo o porque estoy con otras lecturas, se acumulan en mi biblioteca.
En estos días, buscando algo para leer, me topé con dos libros que estaban ocultos en la biblioteca y me zambullí en su lectura.

Se trata de Los monos fantasma (Galerna, 2013) de Victoria Bayona y Rompecabezas (Alfaguara, 2013) de María Fernanda Maquieira con ilustraciones de Karina Maddonni, dos libros que me enviaron como obsequio la editorial y su autora respectivamente.


Rompecabezas (Alfaguara, 2013) de María Fernanda Maquieira es una novela que se estructura en estaciones del año –otoño, invierno, primavera- y cuenta un año escolar –1982- en la vida de Mora una chica que cursa sexto grado en una escuela de los suburbios y que vive con su abuela y su gata; novela que se inscribe en la tradición de los textos que narran la vida en la escuela –desde la perspectiva de una niña-, incluyendo textos que escribe Mora sobre sus deseos, sueños, gustos, “Preguntas locas” en su Libreta Morada y relatos que escribe el hermano de un compañero que está en Malvinas,  como puede ser el clásico Corazón de Edmundo De Amicis. El texto narra las peripecias de Mora y sus amigas, Las chicas de Siberia, las charlas, los deseos, los sueños y también las tristezas de un momento de la vida atravesado por la guerra de Malvinas, la dictadura y las ausencias. 
Rompecabezas es una novela que nos lleva a nuestra infancia, lxs que cursamos la escuela primaria en los años 80, porque a lo largo de la narración se reconstruye desde el lenguaje como a través de las historias que se cuentan, la vida por esos años. Además, es un texto que invita a reflexionar sobre la cuestión de la identidad –quiénes somos y de dónde venimos-, la inutilidad de la guerra y sus pérdidas, la amistad y las relaciones humanas, el amor y las ausencias de los seres queridos –en el caso de Mora sus padres están desaparecidos,  y  la búsqueda de la verdad.
Rompecabezas es una novela para leer, compartir, regalar.
Los monos fantasma (Galerna, 2013) de Victoria Bayona  es uno de los textos que inaugura la colección Galerna infantil que se presentó en noviembre pasado. A diferencia de la novela de Maquieira, este texto apuesta al entretenimiento y a la lectura sin complejidades, aunque introduce también algunas cuestiones interesantes para reflexionar, al mejor estilo de la novela gótica decimonónica, como los límites de la ciencia, la experimentación científica y sus daños colaterales, y, en una apuesta arriesgada, las víctimas no son solo adultos sino también niños –tema que en la LIJ todavía es tabú.  

En Los monos fantasma se cuenta cómo ocurren extrañas desapariciones de personas en la zona del zoológico de Buenos Aires. Como las autoridades no han logrado develar qué es lo que sucede, convocan al señor Magallán, un especialista en fenómenos paranormales que trata de descubrir el enigma que se teje en el zoológico. Así, a lo largo de la novela, vamos conociendo, desde el punto de vista de Magallán, cómo se va develando el misterio de las desapariciones.
En la tradición del policial clásico pero con matices góticos, Los monos fantasma nos lleva por territorios de fantasmas, espíritus y fenómenos paranormales que logran atrapar al lector.Una novela para leer de noche, preparando el terreno para sueños pesadillescos. 



La biblioteca del hogar también puede brindarnos hallazgos. Solo se trata de saber mirar los anaqueles y dejarse sorprender.
Espero que les guste, besos,  




lunes, 29 de julio de 2013

Poesía latinoamericana por tres

En una de mis incursiones por la Feria del Libro infantil y Juvenil, compré algunos libros de poesía. Aquí van las reseñas de tres libros que tienen algunas cosas en común: son de tres autorxs latinoamericanos y los tres libros fueron galardonados con el Premio Hispanoamericano de Poesía, edición 2007, 2008 y 2011 respectivamente.  Rutinero (FCE, 2008) del escritor mexicano Níger Madrigal con ilustraciones de María Wernicke; Los espejos de Anaclara (FCE, 2009) de la escritora uruguaya Mercedes Calvo con ilustraciones de Fernando Villela y Lo que no sabe Pupeta  (FCE, 2012) del escritor mexicano Javier Mardel con ilustraciones de Cecilia Rebora.

Rutas de la palabra
Rutinero de Níger Madrigal nos invita a recorrer varias rutas donde la palabra viaja por un universo de sentidos múltiples. La Ruta del ámbar donde la noche y el sueño se entrecruzan con la luna y el amor materno. La Ruta de los colores donde el azul, el verde, el blanco, el café, el naranja, el amarillo y el rojo le ponen colores al mundo sensible. Siete colores para pintar un pavo real, una garza narcisita, y una hormiga que navega “hacia el invierno.” La ruta del navegante donde cada letra, de la A a la G dibuja un universo marino donde “la espuma es la risa de la ola” y las islas pequeñas “barcos de papel.” Por último, la Ruta del corazón donde un colibrí puede ser una llave para abrir el corazón de lxs lectorxs. Las ilustraciones de María Wernicke son rutas por la seda, el papel metalizado, la nervadura de una hoja y distintas formas delicadas.



Mirarse en el espejo
Los espejos de Anaclara de Mercedes Calvo nos invitan a interrogarnos acerca de la identidad a partir de una referencia intertextual con La bella durmiente y el famoso “espejito, espejito”. Los poemas de este libro nos invitan a reflexionar sobre qué implica mirarse en el espejo, como una forma de autoreconocimiento e introspección. Entre lo aparente y lo real, lo que se refleja y lo que está oculto, los espejos  en estos poemas son disparadores para mirar la realidad desde los ojos de la poesía. El tiempo, la memoria, la historia, la identidad atraviesan los textos de este libro como el viento, la lluvia y la niebla impulsan el sueño y el viaje interno de Anaclara. Canto a la poesía, texto circular que termina invitándonos a empezar otra vez con su lectura y, así, al infinito.


Biografía de Pupeta
Lo que no sabe Pupeta  de Javier Mardel cuenta, en versos, lo que Pupeta es. En la tradición de Cecil de Mujica Láinez o Flush de Virginia Woolf, Mardel se propone contar la historia de un cachorro. Cada página del libro nos introduce en algún rasgo particular de Pupeta: cómo se presenta, qué le gusta hacer, cómo es su vida cotidiana, la relación con sus dueñxs y el amor que se tienen, cómo ve el mundo, cuál es su nombre. Pupeta en el mundo de Pupeta es todo. Este libro nos presenta desde la lupa agigantada del yo poético quién es Pupeta, personaje real y de ficción, de carne y hueso y de papel y letras de molde. Pupeta, un cachorro con historia.



Tres libros de poesía para descubrir a escritorxs latinoamericanxs que escriben para niñxs  y que, a través de un trabajo riguroso con el lenguaje, nos acercan universos poéticos donde las palabras inventan mundos de fantasía y vuelven también los ojos sobre el propio yo.